La vida de Matthew Perry, entre la fama y la adicción, en una serie documental
La producción de tres episodios reúne a familiares, amigos y exparejas del actor, a tres años de su muerte. Su hermana Mia habla por primera vez y recuerda los momentos más difíciles de su enfermedad.
El de Matthew Perry, la serie documental que Netflix lanzó en torno al tercer aniversario de la muerte del actor, propone mirar más allá de Chandler Bing, el personaje que interpretó en Friends, para reconstruir una vida atravesada por la adicción y por los esfuerzos de quienes estuvieron cerca de él.
A lo largo de tres episodios, disponibles en la plataforma, familiares, amigos y exparejas repasan momentos críticos de su historia. Entre esas voces está la de su hermana Mia Perry Bowick, que habla públicamente por primera vez desde el fallecimiento y recuerda que la familia había atravesado numerosas situaciones límite, entre ellas sobredosis y accidentes de tránsito.
Una internación que lo dejó al borde de la muerte
Uno de los episodios más graves ocurrió en 2018, cuando el consumo de opiáceos derivó en una perforación de colon. Perry permaneció internado durante tres meses, con un cuadro de sepsis severa, y atravesó un coma.
Su hermana cuenta que la recuperación fue difícil: al salir de esa etapa, el actor apenas podía caminar y necesitaba atención de enfermería permanente. Ese relato permite dimensionar el deterioro de su salud y la asistencia que requirió durante ese período.
La confianza en su asistente y los recuerdos de sus allegados
La serie también aborda la relación de Perry con Kenneth Iwamasa, su asistente personal, procesado por haberle administrado la dosis fatal de ketamina. Bowick recuerda que tanto el actor como su familia confiaban plenamente en él y que ambos compartían sus días.
Los amigos David Pressman y Roger Castillo evocan, entre otros episodios, un accidente de tránsito ocurrido a fines de los años ochenta, cuando Perry conducía bajo los efectos del alcohol. Una exnovia identificada como Rome habla de sus dificultades con la intimidad, mientras que Pressman describe la frustración y la tristeza que el actor sentía por no haber logrado superar la adicción.
Perry murió el 28 de octubre de 2023, a los 54 años, en su vivienda de Los Ángeles, donde fue encontrado sin vida en el jacuzzi. La causa fue una sobredosis accidental de ketamina y cinco personas enfrentaron cargos judiciales en relación con el hecho. Al repasar los testimonios de quienes lo quisieron, siento que su historia invita a mirar el sufrimiento detrás de la fama con respeto y sin reducir a una persona a su enfermedad.
Rosario Chauque, Cultura y tradiciones.
