Un crimen en Santa Cruz expone la confusión entre cerrobend y oro: qué es la aleación hallada en Caleta Olivia
La Prefectura secuestró cuatro piezas hexagonales que se presentaron como lingotes valuados en mil millones de pesos; la inscripción grabada en el metal reveló que se trataba de una aleación industrial usada en radioterapia, en el marco de la causa por el asesinato y descuartizamiento de Mario "Pato" García.
El 9 de octubre, la Prefectura Naval Argentina informó el secuestro de cuatro piezas metálicas hexagonales halladas dentro de la mochila de un inodoro durante un allanamiento en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz. En una primera estimación, las piezas fueron presentadas como lingotes de oro con un valor aproximado de mil millones de pesos. Sin embargo, la propia inscripción que llevaban grabada permitió determinar que no se trataba de oro ni de ningún metal precioso, sino de cerrobend, una aleación industrial de bajo punto de fusión utilizada como blindaje en tratamientos de radioterapia.
Qué es el cerrobend y por qué se fabrican piezas hexagonales
Las piezas recuperadas llevaban la leyenda "Cerro Bend Alloy. 158° F". Esa inscripción describe con precisión el material: el cerrobend es una aleación compuesta por bismuto, plomo, estaño y cadmio, que se funde a 158 grados Fahrenheit (unos 70 grados Celsius). Se fabrica en forma hexagonal para su uso como bloque de protección personalizada en aplicaciones de radioterapia, donde se lo moldea alrededor de fuentes radiactivas o zonas corporales que requieren blindaje localizado. Por su composición, la aleación no tiene relación con la minería aurífera ni con el mercado del oro, y su valor comercial se aleja por completo de la cifra inicial que se difundió.
El procedimiento se realizó en el marco de la causa que investiga el homicidio de Mario "Pato" García, un hombre de 50 años que desapareció el 7 de diciembre de 2025. Durante los primeros meses de 2026 se encontraron sus restos —manos, pies, torso y cabeza— en distintos puntos de la ciudad de Caleta Olivia. Por el caso, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de diez millones de pesos a quien aporte datos que permitan identificar a los responsables. El juez Marcos Pérez Soruco le asignó la investigación a la Prefectura.
- El allanamiento fue ordenado a partir del testimonio de un remisero que declaró haber trasladado a García hasta el domicilio allanado el día de su desaparición.
- Una línea de la causa apunta al hombre que estuvo con García por última vez y en cuya casa se secuestraron las piezas de cerrobend; también se retiró un contenedor plástico para peritar.
- La otra línea investiga a personas vinculadas al narcotráfico en la zona, a raíz de declaraciones que García había realizado en un canal local antes de su desaparición, donde denunció corrupción policial en su barrio tras el robo de un elemento de trabajo.
- En un procedimiento previo en la misma vivienda se había encontrado un altar con ratas muertas, y en octubre también se secuestró un freezer que un sospechoso le había vendido a un comerciante.
