Harari advierte que la inteligencia artificial podría volver incomprensible el sistema financiero
El historiador estimó que, en una o dos décadas, la tecnología podría diseñar estructuras financieras que las personas no logren explicar. En la Argentina, el avance del fraude digital y una norma del Banco Central muestran los desafíos que enfrenta la regulación.
Entre diez y veinte años podrían alcanzar para que la inteligencia artificial consolide su presencia en las finanzas mediante sistemas cuya complejidad exceda la capacidad humana de comprensión, según advirtió el historiador Yuval Noah Harari. Su planteo apunta a un riesgo que no depende de máquinas con apariencia humana, sino de programas capaces de operar sobre grandes volúmenes de información y de intervenir en decisiones financieras y administrativas.
Para explicar esa posibilidad, Harari recurrió a una comparación con la relación entre una vaca y el mercado: el animal puede percibir a las personas que lo rodean, pero no comprende el dinero ni las reglas económicas que, de todos modos, condicionan su existencia. En su perspectiva, los seres humanos podrían quedar en una posición semejante frente a estructuras financieras creadas por inteligencia artificial.
Una ventaja en las finanzas y la burocracia
El historiador sostiene que las finanzas y las tareas burocráticas ofrecen un entorno especialmente favorable para estos sistemas, por su capacidad para procesar reglas, formularios y datos a una escala que resulta agotadora para las personas. En una entidad bancaria, por ejemplo, ningún empleado conserva en su memoria el conjunto de las transacciones, mientras que un sistema informático puede manejar ese historial.
La preocupación no se limita a la velocidad del procesamiento. Harari plantea que, a partir de esa capacidad, la inteligencia artificial podría construir esquemas financieros tan complejos que los métodos de auditoría disponibles no alcancen para explicarlos. Su estimación de una a dos décadas refiere al plazo en que ese proceso podría consolidarse.
Fraude digital y controles en la Argentina
En el país, los datos sobre delitos informáticos reflejan una tensión entre el avance tecnológico y la capacidad de control, aunque no indican por sí solos que esos fraudes hayan sido cometidos mediante inteligencia artificial. Según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, más del 70 por ciento de las denuncias por ciberdelitos corresponde a fraude digital y suplantación de identidad.
Por otra parte, un informe de CertiSur y D'Alessio IROL registró que el 43 por ciento de los usuarios argentinos de internet sufrió algún acceso indebido o fraude digital entre 2025 y el primer semestre de 2026. En el período anterior, la proporción había sido del 33 por ciento.
Desde el 4 de agosto de 2026, los proveedores de servicios de pago registrados deben gestionar y registrar cada incidente de ciberseguridad, además de notificarlo al Banco Central. La medida establece obligaciones de control en un sector expuesto a riesgos digitales; para Harari, una condición necesaria ante el avance de estas tecnologías es que la responsabilidad permanezca en manos de personas.
Por Santiago Yurquina, Minería y litio.
Te puede interesar
