Guernica: un adolescente está grave tras ser atropellado y detuvieron al conductor de una camioneta
El chico de 14 años iba en bicicleta cuando lo embistió un Audi Q7 que, según la acusación, corría una picada. El vehículo registra casi 80 infracciones desde 2013.
Un adolescente de 14 años permanece internado en estado de suma gravedad después de ser atropellado mientras circulaba en bicicleta por Guernica. La camioneta que lo embistió, un Audi Q7, habría participado de una picada. Su conductor, un jubilado de 68 años, fue detenido.
El hecho ocurrió el domingo por la tarde en el cruce de Eva Perón y calle 113, en el partido de Presidente Perón. Tras el impacto, el vehículo arrastró al chico unos 50 metros por el asfalto.
La víctima fue trasladada al Hospital Cecilia Grierson. Allí le diagnosticaron un traumatismo cerebral, múltiples golpes y lesiones por arrastre en el tórax, el abdomen y el costado derecho. También presentaba deterioro del sensorio y alteraciones neurológicas y respiratorias.
La causa y los antecedentes del vehículo
El detenido es Miguel Ángel Monteferrante, domiciliado en Glew. Se negó a declarar. El fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, de la UFI Descentralizada N° 1 de Presidente Perón, buscó imputarlo por tentativa de homicidio simple con dolo eventual. El juez Martín Miguel Rizzo, en cambio, encuadró el caso como lesiones culposas agravadas por conducción temeraria.
Otro conductor, que estaba al volante de un Peugeot 308 y también habría intervenido en la picada, fue imputado. No quedó detenido.
La patente del Audi quedó registrada por cámaras de seguridad en el momento del choque. El vehículo acumula casi 80 infracciones desde 2013, en su mayoría por exceso de velocidad, y una deuda superior a los 20 millones de pesos. Una larga lista de antecedentes que ahora forma parte de un caso con un chico en estado crítico.
La camioneta está a nombre de Natalia Paola Luengo, con domicilio registrado en Temperley. La Justicia deberá establecer qué vínculo tiene con Monteferrante: ese punto seguía sin aclararse al momento del arresto.
Bárbara Tolaba, Frontera.
