Argentina profundiza su abaratamiento en dólares y se aleja del promedio regional, con la ropa y los restaurantes comoLastr en el podio de sobreprecios
En julio, la diferencia entre inflación y tipo de cambio volvió a empujar los precios locales hacia abajo en moneda estadounidense, pero el país sigue liderando el ranking en indumentaria y gastronomía respecto de la media latinoamericana.
La periodista económica Paula Condorí analiza para Economía y producción un nuevo capítulo del proceso de reacomodamiento de precios relativos que atraviesa el país desde fines de 2023. En julio pasado, mientras la inflación local se ubicó en el 2,1%, el tipo de cambio oficial avanzó un 2,4%, de modo que la diferencia de tres décimas entre ambos indicadores alcanzó para que el nivel general de precios medido en dólares retrocediera un 0,3% y quedara un 0,9% por debajo del promedio de América Latina. Se trató del segundo mes consecutivo en el que laArgentina se abarató en moneda extranjera, una dinámica que el mercado siguió con atención luego de varios años de atraso cambiario acumulado.
Un termómetro regional construido con datos del Banco Mundial
La referencia para ese diagnóstico es el índice mensual de precios relativos que elabora la Fundación Fundar, que replica la metodología del Price Level Index (PLI) del Banco Mundial y contrasta el nivel de precios en dólares de laArgentina con el de otros países de la región y del resto del mundo. De acuerdo con ese indicador, el costo de vida local se posicionó en julio un 1,7% por debajo del promedio regional al tipo de cambio oficial, una brecha que se explica casi en su totalidad por la dinámica cambiaria y no por una caída nominal de los precios.
En el recorte por países, laArgentina resultó más económica que Uruguay, Costa Rica y México, pero se mantuvo más cara que Brasil, Colombia, Honduras y Ecuador. El dato más saliente de la comparación bilateral fue que, por primera vez desde abril de 2025, el país quedó levemente por encima de Chile, que en julio se abarató cerca de un 3% tras una depreciación de su moneda. De este modo, la convergencia con el bloque sudamericano avanzó, aunque sin alterar los sobreprecios estructurales que persisten en algunos sectores.
Dónde se mantiene la ventaja y dónde ya se revirtió
- Indumentaria: 37% por encima del promedio regional, pese a una baja del 4,1% en dólares durante julio.
- Restaurantes: 53% más caros que la media latinoamericana, con un acumulado de -26,5% desde fines de 2023.
- Comunicaciones: 21% arriba del promedio, con un alza del 50,4% en términos relativos desde 2023.
- Recreación: 39% por encima de la media regional, único rubro que subió en julio (+1,3%).
- Equipamiento del hogar: 7% más caro, con una baja mensual del 1,2% en dólares.
- Transporte: 2% por encima del promedio, con retroceso en el mes.
- Alimentos: 10% por debajo del promedio regional, la mayor ventaja entre los bienes transables.
- Vivienda y servicios, educación, alcohol y tabaco, y salud: también debajo del promedio.
Al contrastar el desempeño argentino con el de Bolivia, la diferencia se hace más notoria en los servicios y en los bienes no transables. Mientras en Bolivia la estabilidad del tipo de cambio y una inflación más baja mantuvieron los precios en dólares prácticamente sin cambios, en laArgentina la depreciación del peso superior a la suba de precios borró parte del atraso acumulado y dejó al país por debajo de la media regional. La comparación con la campaña previa, en tanto, muestra una profundización de la tendencia: entre 2024 y lo que va de 2026, la indumentaria acumula la mayor baja relativa desde fines de 2023 (-41,2%), seguida por restaurantes (-26,5%), dos rubros que, paradójicamente, encabezan el ranking de los más caros de la región.
Con todo, el informe advierte que el proceso de abaratamiento se frenó en agosto: la inflación del mes (1,7%) superó el avance del tipo de cambio (1,0%), lo que significó un encarecimiento del 0,7% en moneda extranjera. Para los analistas consultados por este medio, entre ellos la productora de datos Lucía Verbitsky, el dato de julio no debe leerse como un piso, sino como un punto dentro de una trayectoria más amplia, condicionada por el ritmo de la devaluación, la dinámica salarial y la evolución de los precios internacionales de los bienes queArgentina importa.
De cara al cierre del año, la expectativa del equipo de Fundar es que la brecha con el promedio regional se mantenga acotada en la medida en que el tipo de cambio oficial siga corriendo por encima de la inflación, aunque la magnitud de la caída quedó atada a decisiones de política económica y a la profundidad del ajuste fiscal. La combinación de un peso más débil y precios en pesos relativamente estables explica, en definitiva, por qué el país dejó de encabezar el ranking de precios altos en la región, aunque todavía conserve dos focos de sobreprecio difícil de revertir en el corto plazo: la ropa y las salidas a comer afuera.
