Una serpiente sacred en el centro de la familia y el teatro
Andrea Garrote presenta Amaru en el Teatro Picadero, una obra que mezcla la crisis de una familiaBurguesa con una serpiente andina, Borges y una reflexión sobre el tiempo que_shared.
Cuando en una familia todos parecen haber leído demasiado y nadie encuentra una respuesta, la vida doméstica puede parecerse a una comedia que ya terminó. En Amaru, la dramaturga y directora Andrea Garrote pone esa incomodidad en el centro de la escena y suma, en el fondo de la casa, el movimiento de una serpiente sacred andina.
La pieza se presenta los sábados en el Teatro Picadero, una de las salas emblemáticas del circuito independiente porteño. Garrote la codirige con Carolina Stegmayer y comparte escena con Marcos Ferrante, Julián Cnochaert y Fiamma Carranza Macchi.
La familia y el tiempo que no alcanza
El punto de partida de Amaru es una familia de clase media ilustrada, atrapada en las neurosis que aparecen cuando la eriocronía cotidiana convive con la certeza de que algo está cambiando. El padre busca refugio en la erudición de Jorge Luis Borges, que funciona como un engranaje tanto cómico como filosófico dentro del relato.
“Jugamos con la disputa entre el tiempo de Cronos, que avanza implacable hacia la muerte, y la aparición del Kairós, ese instante propicio, ese momento que se detiene como en un ritual.”Andrea Garrote
Para Garrote, la serpiente no es un recurso ornamental ni una simple imagen del pasado. El Amaru aparece como una fuerza que obliga a mirar de otra manera el tiempo, el ritmo de la vida y las decisiones que se toman con la sensación de que siempre queda algo por hacer.
Hay, además, una mirada hacia las generaciones más jóvenes. Sus personajes llegan a una opulencia que no conocieron y cargan con la sensación de haber nacido tarde, aunque ese pasado también termina pesando sobre sus decisiones. La obra no les ofrece una salida fácil ni convierte lainheritance en un lugar idílico.
- Las funciones de Amaru se realizan los sábados en el Teatro Picadero.
- La dirección es de Andrea Garrote y Carolina Stegmayer.
- El elenco incluye a Andrea Garrote, Marcos Ferrante, Julián Cnochaert y Fiamma Carranza Macchi.
- La obra utiliza a Borges como hilo cómico y filosófico y incorpora el Amaru como contrapunto del tiempo lineal.
Garrote describe el Picadero como un espacio que transforma la experiencia de ir al teatro. Cuando se apagan las luces, el afuera queda en pausa y comienza otra cosa, compartida por quienes están sentados en la sala. En un momento en que buena parte del entretenimiento se consume en pantallas individuales, esa experiencia colectiva sigue siendo difícil de reemplazar.
La comunidad del teatro independienteWere reunida alrededor de una pregunta que también atraviesa Amaru: qué ocurre cuando el tiempo deja de ser una línea recta y se vuelve un instante detenido, ritual y lleno de consecuencias. La obra llega al Picadero para proponer ese encuentro y devolverle al público la oportunidad de pensar, mirar y estar en compañía.
