Caminar sobre el Perito Moreno ya no es solo cosa del verano: el hielo abre sus puertas todo el año
El minitrekking sobre el glaciar funcionará sin cortes estacionales y se suma a las opciones de trekking en El Chaltén. Una recorrida por precios, circuitos y consejos para ir en invierno.
Les cuento algo que me cambió la cabeza cuando empecé a investigar esta nota: durante décadas, pensar en caminar arriba del glaciar Perito Moreno era casi sinónimo de verano. La idea del hielo asociada al calor, al sol alto, a la camiseta. Pues bien, eso se terminó. El Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz, acaba de confirmar que el minitrekking funcionará durante todo el año, y la novedad es que en junio y julio pasado se hizo por primera vez la prueba piloto completa del invierno, con resultados más que buenos. A partir de ahora, quien quiera calzarse los crampones y pisar el manto blanco puede hacerlo en cualquier estación. Y se los digo de verdad: para mí, que vengo siguiendo este destino hace años, es una pequeña revolución.
Cómo es el día completo sobre el hielo
El circuito arranca en el puerto Bajo de las Sombras, desde donde uno se embarca en una navegación de unos veinte minutos por el Brazo Rico, con la cara sur del glaciar como telón de fondo. Después viene una caminata por el bosque andino hasta llegar al borde del hielo, y ahí sí, se coloca el casco y los crampones para meterse de lleno en el Perito Moreno. Los grupos son chicos, de hasta veinte personas, siempre guiados por especialistas de montaña. La jornada completa ronda las diez horas y está habilitada para pasajeros de entre 8 y 65 años.
Una vez adentro, uno se cruza con lagunas color turquesa que parecen pintadas a mano, arroyitos que bajan por el hielo, sumideros que tragan el agua y unas formaciones enormes y caprichosas que los guías llaman seracs. En el tramo de regreso hay una parada con vista panorámica desde la zona periglaciar, justo antes de volver al catamarán. La excursión también suma tiempo en las pasarelas tradicionales que miran de frente al glaciar, así que nadie se queda con las ganas de tener esa postal clásica.
“Fuimos adaptándonos a los cambios del glaciar, que es muy dinámico. Ajustamos los circuitos según el retroceso y el adelgazamiento de los últimos años.”José Pera, guía de montaña y responsable operativo de Hielo & Aventura
Para los que prefieren no pisar el hielo
Si la idea de caminar sobre el manto blanco les tira un poco para atrás, sepan que hay dos opciones náuticas bien interesantes. El Safari Náutico combina navegación con caminata costera y, en el momento justo, permite tocar el frente del glaciar con la mano. El Safari Azul, en tanto, ofrece una hora de navegación frente a la pared sur, con la perspectiva completa de los más de sesenta metros de altura del Perito Moreno. Son dos variantes más cortas y menos demandantes físicamente, ideales para ir con chicos o con personas mayores.
El Chaltén, la otra gran excusa para ir
En la zona norte del parque aparece El Chaltén, la capital nacional del trekking, que en invierno se transforma en un escenario completamente distinto. Una de las opciones más lindas es el ascenso al mirador de los cóndores, desde donde se ven los macizos Fitz Roy y Torre, además del valle del río de Las Vueltas. En esta época la trepada pide bastón y crampones, pero la recompensa visual es enorme. Para algo más tranquilo, queda la caminata hasta la cascada Chorrillo del Salto, que en julio y agosto se congela entera y muestra un escenario muy fotogénico: el agua detenida en el aire, el bosque bajo de ñires y lengas cubierto de nieve. La excursión full day incluye una parada en el parador histórico sobre la Ruta 40, a orillas del río La Leona, declarado Patrimonio Histórico y Cultural de la provincia.
- Minitrekking sobre el Perito Moreno: precio de referencia 475.000 pesos por persona, jornada de unas diez horas, grupos de hasta 20 personas, edad habilitada de 8 a 65 años.
- Safari Náutico: navegación y caminata costera con posibilidad de tocar el frente del glaciar.
- Safari Azul: una hora de navegación frente a la pared sur, con vista a los más de 60 metros de altura.
- Mirador de los Cóndores (El Chaltén): vistas al Fitz Roy, la Torre y el valle del río de Las Vueltas; requiere bastón y crampones en invierno.
- Cascada Chorrillo del Salto: congelada en invierno, atravesando bosque de ñires y lengas cubierto de nieve.
Lo que hay que tener en cuenta antes de ir
Un dato que no es menor: el guía José Pera reconoció que el glaciar viene atravesando un proceso de retroceso y adelgazamiento de su masa de hielo, lo que obligó a ir ajustando los circuitos disponibles. Es decir, no se trata de una decisión comercial, sino de una adaptación permanente a lo que el propio hielo va marcando. Por eso es clave reservar con operadores habilitados y respetar al pie de la letra las indicaciones del equipo de montaña, sobre todo en invierno, cuando la nieve cambia las condiciones del terreno.
Mi consejo para evitar el apunamiento
Acá va el consejo que nunca falta en mis notas y que en este destino es casi una obligación: tomen mucha agua desde el día anterior, eviten las comidas pesadas antes de salir y desayunen ligero pero completo, con algo dulce. El Calafate está a más de 200 metros sobre el nivel del mar, el aire es seco y la caminata sobre el hielo demanda energía. Yo aprendí por las malas que una buena hidratación a tiempo marca la diferencia entre disfrutar el trekking de punta a punta o pasarla mal en la primera hora.
La mejor hora del día para la foto
Y como siempre les digo al final de cada nota, la mejor hora para llevarse la postal soñada es bien temprano, entre las 9 y las 10 de la mañana, cuando la luz entra lateral sobre el frente del glaciar y resalta los azules del hielo sin sombras duras. Si están en El Chaltén, en cambio, apunten a la golden hour de la tardecita, cuando el Fitz Roy se tiñe de rosa y naranja y la nieve del suelo refleja esos colores como si fuera un lienzo. No se confíen del mediodía: la luz queda plana y el cielo patagónico, que ya de por sí es caprichoso, puede arruinarles la toma con un golpe de nubes.
