Avena y yogur griego: dos aliados distintos para el tránsito intestinal que conviene combinar con criterio
La fibra de la avena cumple un rol específico que el lácteo fermentado no reemplaza, mientras que los cultivos vivos del yogur pueden aportar a la microbiota; especialistas explican cómo sumarlos a la alimentación y en qué casos consultar al médico.
Para mejorar la regularidad intestinal, la evidencia disponible señala que la avena y el yogur griego cumplen aportes diferentes y complementarios, por lo que la combinación de ambos puede resultar útil dentro de una alimentación variada, según coincidieron las especialistas consultadas por el portal internacional especializado en salud que difundió el informe de referencia.
Por qué la fibra de la avena es clave para evacuar
Por qué la fibra de la avena es clave para evacuar
La dietista Kileigh Job explicó que, si el objetivo es facilitar las evacuaciones, la avena tiene un aporte concreto porque contiene fibra que ayuda a modificar la consistencia y el volumen de las heces, una función que el yogur griego no reemplaza, dado que el lácteo fermentado carece de ese componente en cantidades equivalentes.
Su efecto se explica por dos tipos de fibras que coexisten en el cereal. Según la nutricionista Laney Miller, la fibra insoluble contribuye a dar volumen a las heces, mientras que la soluble forma un gel que puede facilitar su paso por el colon (porción final del intestino grueso). Entre las fibras solubles se encuentra el betaglucano, que además de intervenir en la consistencia sirve de alimento para microorganismos intestinales. La nutricionista Gabrielle Palmeri señaló que el procesamiento de ese compuesto por las bacterias intestinales puede generar sustancias que favorecen el entorno del colon.
Qué aporta el yogur griego a la microbiota
Qué aporta el yogur griego a la microbiota
El yogur fermentado puede contener microorganismos beneficiosos, conocidos como probióticos. Palmeri indicó que estas bacterias contribuyen al equilibrio de la microbiota (el conjunto de microorganismos que habitan en el tubo digestivo), un factor asociado con la regularidad intestinal y la digestión en general. Miller propuso combinar ambos alimentos por sus aportes simultáneos de fibra, proteínas y cultivos vivos, dentro de hábitos que incluyan hidratación suficiente y actividad física regular.
Cuánta fibra consumir y cómo incorporarla
Cuánta fibra consumir y cómo incorporarla
Antes de sumar más cantidad de este nutriente a la dieta, conviene revisar las cantidades recomendadas. La guía del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos establece que los adultos deberían ingerir entre 22 y 34 gramos de fibra por día, según la edad y el sexo, una referencia que las especialistas citadas toman como umbral orientativo.
La incorporación debe ser gradual. Según la Organización Mundial de Gastroenterología, aumentar la fibra de golpe puede provocar gases, distensión abdominal o cólicos, por lo que conviene sumar los alimentos ricos en este nutriente de forma progresiva y acompañarlos con una ingesta adecuada de líquidos, una indicación que las especialistas consultadas repiten al momento de planificar cambios en la dieta.
Cuándo consultar al profesional de salud
Cuándo consultar al profesional de salud
También es importante reconocer los signos que requieren atención. El instituto estadounidense define como manifestaciones posibles del estreñimiento evacuar menos de tres veces por semana, tener heces de difícil evacuación de las heces o sentir dolor al expulsarlas. Si las medidas de autocuidado no mejoran los síntomas, la entidad aconseja acudir a un profesional de la salud para una evaluación clínica.
Ante la presencia de sangrado rectal o sangre en las heces, la misma fuente indica atender de forma inmediata, ya que puede tratarse de una manifestación que requiere estudios específicos. En la Argentina, los centros de atención primaria de la salud (CAPS) atienden de lunes a viernes en horario matutino y vespertino; los hospitales públicos cuentan con guardias de clínica médica las 24 horas, y las consultas gastroenterológicas se gestionan por derivación desde el centro de salud de referencia, una vía de acceso que la cartera sanitaria nacional mantiene abierta para toda la población.
