Zverev hizo los deberes en Shanghai y se garantizó el sillón de número uno: fin del debate
El alemán venció a Bublik en tres mangas y se metió en cuartos del Masters 1000. Con la eliminación de Alcaraz ya no hay quién le tosa: será el primer teutón en cerrar un año como líder del ranking ATP desde 1973.
Dicen que en Shanghai el viento te peina para el otro lado y que la humedad te pega el pelo en la frente. Yo no estuve ahí, pero le creo. También le creo que Alexander Zverev, el rubio de Hamburgo, salió a la cancha con el pecho inflado: hacía menos de 24 horas que se había confirmado que nadie, ni siquiera el huracán Alcaraz, le iba a arrebatar el trono de fin de año. Y eso, en el tenis, es una mochila de oro.
El partido contra Bublik fue de los que te dejan la garganta seca. El kazajo, siempre con un saque con rosca y una sonrisa de compadrito, le complicó la vida en cada game. El primer set se fue al tie-break, Zverev estuvo 3-6 abajo y hasta ahí todo olía a derrota. Pero el alemán se acordó de que es el número uno que viene, encendió el motor y ganó cinco puntos seguidos para cerrar 8-6. Cortita y al pie.
Un set para cada uno y el tercero, otra vez al desempate
En el segundo parcial, Bublik olió, sangre y se lo llevó 6-4. En el tercero, otra vez palo y palo, otra vez tie-break. Esta vez el Sascha de siempre apareció sin avisar: 7-1 y a la bolsa. Sin drama, sin excusas. El tipo sabe que el ranking lo espera en noviembre y se dio el gusto de sellar el boleto a la siguiente ronda.
Lo de la cima fue matemática pura. Alcaraz, el único que podía molestarlo, se fue eliminado en la tercera ronda del torneo. Chau, debate. El ascenso oficial se va a confirmar en noviembre, pero ya está: Zverev será el primer alemán en cerrar un año como número uno desde que existe el ranking ATP, allá por 1973. Boris Becker pasó por arriba en algún momento de su carrera, sí, pero nunca lo sostuvo hasta el 31 de diciembre. Esta vez la historia le pertenece al de Hamburgo.
- A los 29 años, Zverev se mete en un club selecto: es el vigésimo jugador en la historia en terminar un año como líder del ranking ATP.
- La edad con la que lo consigue recuerda a la de Andre Agassi cuando logró lo mismo por primera vez, en 1999.
- En París y en Nueva York se llevó los títulos grandes de la temporada, el envión anímico que terminó de asegurar la cima.
- El jueves viene un hueso duro: en cuartos lo espera el australiano Alex de Miñaur, noveno del mundo, que viene de meterle un 6-3 y 6-4 a Kachanov.
“Ha sido una temporada fantástica para mí al ganar en París y en Nueva York, y saber que terminaré el año en la cima del ranking es simplemente un sueño hecho realidad. He puesto tanto trabajo y esfuerzo en conseguir este objetivo, especialmente después de regresar de la lesión de tobillo.”Alexander Zverev
Me gusta este Zverev. No porque juegue de memoria de trámite: porque después del susto del tobillo, del papelón judicial, de las críticas y de los tropezones, el tipo se levantó, ganó dos Grand Slams y se sentó en el sillón más alto sin pedirle permiso a nadie. Si le falta algo para la historia grande del tenis, es un título de Wimbledon. Pero eso, querido lector, es harina de otro costal y tema de otra nota.
El fixture del fin de semana y la cancha
Mirá la agenda: este jueves, en el Masters 1000 de Shanghai, Zverev se mide con De Miñaur en cuartos de final. El aussie también pelea por un lugar en las ATP Finals de Turín, así que va con el cuchillo entre los dientes. Después, si pasa, semis y final de tiburón. Anotá: jueves, Shanghai, hora a confirmar, y el estadio Qi Zhong, que tiene más capacidad que cualquier cancha de Argentina. Ahí lo tenés.
