Volver al primer día: la invasión Locust llega a E-Day con Marcus y Dom al frente
La precuela de Gears of War ya está en acceso anticipado para la edición deluxe y propone recorrer las horas iniciales del Día E, cuando los Locust caen sobre Sera y todo cambia para el escuadrón que encabezan Fenix y Santiago.
Dicen los abuelos de la frontera que uno conoce a un pueblo no por las fotos de los domingos, sino por cómo se levanta un lunes después de la inundación. Con las historias pasa algo parecido: no se entiende a un personaje por sus grandes batallas, sino por cómo se paró cuando todo se vino abajo. Eso es, en el fondo, lo que ofrece Gears of War: E-Day, la precuela de la saga que The Coalition acaba de poner en marcha con su acceso anticipado para quienes compraron la edición deluxe. La propuesta es clara: retroceder hasta el Día E, ese 17 de febrero en que los Locust irrumpen bajo la superficie del planeta Sera y desatan la guerra que recorre toda la franquicia.
Lo primero que hay que aclarar, para quien haya jugado la trilogía original, es que el equipo de esta entrega no es el que uno tiene en la cabeza. Aquí, Marcus Fenix y Dominic Santiago todavía no comparten filas con Damon Baird ni con Augustus Cole. El escuadrón lo completan dos soldados que el público veterano reconoce enseguida: Mags y Reyes, la pareja que los jugadores conocen de Gears 5. Es decir, estamos ante un grupo más chico y, en cierto sentido, más íntimo, donde el peso dramático recae casi por completo sobre la dupla protagónica que dio origen a todo.
Por qué Baird y Cole todavía no están
La ausencia de Baird y Cole no es un capricho del guion ni una decisión caprichosa del marketing: responde a la cronología misma de los hechos. Baird y Cole se suman al Escuadrón Delta junto a Marcus y Dom recién durante el primer Gears of War, catorce años después del Día E. Forzar su presencia en este prólogo habría significado romperle la espalda al propio relato. La saga ya estableció cuándo y cómo se conocen, y ese anclaje es lo que le da coherencia a la línea temporal. Lo interesante es que el material de la propia saga revela cómo se produjo ese primer acercamiento y por qué cada uno tomó el camino que lo terminó llevando a ese encuentro.
- Baird se suma a filas el mismo Día E, tras perder a sus padres durante el ataque inicial de los Locust. Sobrevive a la jornada y se alista en el ejército del COG sin pensarlo demasiado.
- Cole todavía es figura de los Hanover Cougars, el equipo de thrashball, cuando se desata la invasión. La guerra lo obliga a colgar los botines y enlistarse.
- El primer cruce entre Baird y Cole se produce un mes después de la invasión, todavía lejos del Escuadrón Delta que formarán años después.
Ese punto, que parece menor, es el que termina de cerrar la arquitectura del relato. Para cuando Baird y Cole se sumen a Marcus y Dom, ya pasaron por el fuego de la primera línea, ya cargan muertos propios y ya eligieron dejar atrás lo que eran antes. La saga había sembrado el vínculo entre ambos a lo largo de sus anteriores entregas; este segundo entró apenas los puso cara a cara, cuando todavía eran casi dos desconocidos marcados por la misma tragedia.
El guiño a Cole y la deuda de los veinte billetes
La campaña, sin embargo, no se priva de dejar una huella de Cole. Al comienzo de la historia, mientras Marcus y Dom están en un bar, se escucha una entrevista televisiva al jugador de thrashball en plena competencia. Es apenas un rumor de fondo, una presencia lejana, pero alcanza para que el fan sienta el cosquilleo del reconocimiento. Más adelante, ese mismo detalle se conecta con una apuesta de Dom en su contra, y aparece la famosa deuda de "20 billetes" que termina de saldarse recién en Gears of War 3. Es un hilo fino, pensado para los que vienen siguiendo la saga desde el principio, y que aquí funciona como una promesa de continuidad: lo que se teje en este prólogo no se corta, se estira hasta lo que ya vivimos en sus rostros.
“Ese modo de contar, de atrás hacia adelante, le hace justicia a una saga que siempre apostó por el lazo entre los personajes antes que por el lucimiento individual. Volver al Día E no es un ejercicio de nostalgia: es entender de dónde salen los tics, las muletillas, las formas de moverse que uno les conoce a Marcus y Dom cuando arranca la trilogía original. Es verlos antes de la leyenda, cuando todavía eran dos soldados más en un mundo a punto de quebrarse.”Rosario Chauque, Cultura y tradiciones
Y acá, si me permiten la confianza, es donde la propuesta se vuelve entrañable. Uno ya vio a este escuadrón en su peor momento, perdió y ganó con ellos, y ahora tiene la oportunidad de verlos cuando todavía no saben lo que les espera. Es como reencontrarse con un viejo amigo en la foto del casamiento de un primo, cuando todavía era pibe y le faltaba barba. Algo se le rebela, pero la remera le queda. Esa misma extrañeza, esa misma ternera desgarbada, es la que promete E-Day a quien se anime a volver al primer día. Lo que me quedó dando vueltas, mientras leía el material, es una pregunta que les dejo picando: a ustedes, ¿qué personaje de la saga les gustaría conocer más a fondo en esta etapa de su historia? Porque siempre me acuerdo: las mejores sagas son las que nos dejan queriendo más, no las que nos cuentan todo de una.
