Una científica despojada de su hallazgo reuerda por los descampados de Villa Crespo
El unipersonal "Estrellada", escrito y dirigido por Verónica Litvin, se presenta los jueves en NüN Teatro Bar con Victoria Baldomir como única intérprete en escena.
Dicen que a quien madruga, Dios le ayuda, aunque a veces ni el cielo estrellado alcanza para devolver lo que la traición se llevó. Esa es, justamente, la materia prima de Estrellada, el unipersonal que aterriza en Villa Crespo de la mano de su autora y directora, Verónica Litvin, y de una sola actriz en escena, Victoria Baldomir, que sostiene la historia sobre sus propios hombros durante toda la función.
Antes de detenerme en la sala, en la dirección o en el nombre de la intérprete, vale la pena entender de qué va la ceremonia: la obra cuenta la historia de Marina, una astrofísica que pasó años enteros abocada a una investigación científica y que, cuando por fin llegó al hallazgo relevante, recibió una carta que la desplazó del proyecto que ella misma había liderado. Esa carta, esa firma que duele más que un portazo, es el punto de quiebre desde el cual la pieza reconstruye su vida. La acción arranca cuando Marina, ya devastada por la traición de alguien muy cercano, llega a un descampado con la intención clara de no volver. Y entonces, en ese baldío, la luz de las estrellas empieza a iluminar cosas sueltas en el suelo y convierte al lugar en una suerte de espejo: cada objeto la devuelve a un momento, a un descubrimiento, a una decisión, a una relación que la fue marcando a lo largo de los años.
Ciencia, humor e historia de silencios
La dramaturgia de Litvin se apoya en experiencias reales de mujeres cuyos aportes científicos fueron apropiados o directamente invisibilizados por investigadores varones a lo largo del siglo XX. A ese trasfondo histórico, le suma dos propias cosas que a mí, como lectora, me parecen centrales: los dilemas específicos de hacer ciencia en América Latina, con la inestabilidad económica como compañera permanente, y la tensión de siempre, la de cualquier pibe o piba que creció acá: crecer profesionalmente o quedarse en el país, que muchas veces termina siendo elegir entre la o el terruño. La astronomía funciona como hilo conductor y como recurso dramático para trabajar la memoria y la identidad, con un humor y una ironía que conviven con los momentos más ásperos del relato.
“Más allá de los sinsabores de la historia, creo que el corazón de Estrellada gira en torno a la vocación como fuerza vital, una especie de faro al que aferrarse.”Verónica Litvin, autora y directora de Estrellada
Quiénes están detrás de la obra
- Autora y directora: Verónica Litvin, para quien Estrellada es su segundo trabajo en ese doble rol. Su primera autoría, "Verde infinito", tuvo dos temporadas e integró la Fiesta de Teatro CABA 2025; además, participó en festivales como el FIBA y el Festival Internacional de Dramaturgia.
- Intérprete: Victoria Baldomir, egresada de la Licenciatura en Actuación de la Universidad Nacional de las Artes (UNA).
- Sala: NüN Teatro Bar, en el barrio porteño de Villa Crespo, con dirección en Juan Ramírez de Velasco 419.
- Funciones: los jueves a las 21.00, con temporada hasta el 26 de noviembre de 2026.
Yo confieso que me acerqué a esta nota pensando en otra cosa, y terminé quedándome con la imagen de esa científica mirando las estrellas en un descampado porteño, buscando en el cielo eso que le negaron en un escritorio. Me parece que esa es, en el fondo, la pregunta que Estrellada nos deja picando: cuántas Marinas caminaron por nuestros laboratorios sin que jamás les devolviéramos el crédito, y cuántas siguen caminando hoy, con su hallazgo bajo el brazo y una carta inesperada a punto de llegar. Si andan con ganas de pensar un rato en serio sobre la vocación, el reconocimiento y las cuentas pendientes que tenemos como sociedad con las mujeres de ciencia, anoten este jueves en la agenda y dense una vuelta por Villa Crespo: el faro, como dice Litvin, sigue encendido.
