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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Un asesor de café en Recoleta, 55.000 dólares ajenos y una confianza que se fue por la borda

Juan Gotelli fue procesado por administración fraudulenta tras captar ahorros de dos hermanos con promesas de rendimientos en moneda extranjera. La causa ya fue elevada a juicio oral.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 40 d
Un asesor de café en Recoleta, 55.000 dólares ajenos y una confianza que se fue por la borda

Dicen que en los bares de Recoleta se cierran negocios que en las oficinas no se animarían, y a veces también se abren heridas que tardan mucho en cerrarse. Eso fue lo que les terminó pasando a dos hermanos que, entre enero de 2022 y los primeros meses de 2023, fueron entregando dólares en mano, café de por medio, a un hombre que decía entender de inversiones como pocos. La Justicia acaba de ponerle un freno a esa historia: lo procesaron por estafa y la causa ya viaja rumbo a un juicio oral.

Una confianza construída con pagos parciales

Todo arrancó en reuniones tranquilas, en cafés del barrio porteño de Recoleta, donde Juan Gotelli, de 39 años, se presentaba como asesor de una empresa de inversiones financieras y ofrecía rendimientos fijos en moneda extranjera. Uno de los hermanos fue entregando, en sucesivas reuniones, un total de 10.000 dólares; la hermana, confiada en lo que iba contando su hermano sobre el supuesto negocio, sumó otros 15.000 dólares más. A lo largo de los meses siguientes, las entregas se repitieron hasta completar los 55.000 dólares que finalmente terminaron en manos de Gotelli. En todos esos encuentros, jamás se firmó un papel ni se entregó un comprobante.

Durante los primeros meses, el acusado realizó devoluciones parciales que presentó como ganancias de las inversiones, y esa dinámica funcionó como un anzuelo perfecto: cada pago chico reforzaba la confianza de las víctimas y habilitaba un aporte nuevo. Cuando los hermanos quisieron rescatar el capital completo, a partir de febrero de 2023, Gotelli empezó a estirar los plazos y a dilatar las respuestas. En agosto de ese año dejó de responder de manera definitiva, y la rueda se frenó en seco.

El mensaje de WhatsApp que quedó en el expediente

“No te voy a atender nunca más. Y lo llamás de nuevo a mi viejo y no me ves más. Yo manejo los tiempos, no vos.”Juan Gotelli, en un mensaje de WhatsApp a una de las víctimas

La palabra del juez y el descargo del acusado

Los damnificados formalizaron la denuncia en marzo de 2024. El Juzgado Nacional en lo Criminal N° 2, a cargo del juez Martín Yadarola, procesó a Gotelli en febrero de este año, sin prisión preventiva, y le trabó un embargo por 162 millones de pesos. El delito imputado es administración fraudulenta, una figura que el Código Penal castiga con una pena en expectativa de entre un mes y seis años.

En su resolución, Yadarola sostuvo que el acusado habría montado un escenario que captó la confianza de las víctimas, simulando trayectoria, conocimiento financiero calificado y acceso a circuitos de inversión exclusivos. El magistrado además destacó que las entregas parciales de dinero cumplían la función de sostener la apariencia de legitimidad para conseguir nuevos aportes de capital.

En su descargo, Gotelli negó las acusaciones, reconoció haber recibido 30.000 dólares, un monto muy por debajo de los 55.000 que consigna la acusación, y atribuyó los incumplimientos al contexto financiero de 2023, que a su entender golpeó el rendimiento de las operaciones. El juez consideró que ese argumento resultaba insuficiente frente al conjunto de pruebas reunidas en la causa, que ahora ya tiene fecha de viaje hacia el debate oral, donde se terminará de definir qué pasó con cada uno de esos dólares que se prometieron multiplicar.

Yo lo miro desde este lado del mostrador y no puedo menos que pensar en lo frágil que es todo cuando uno entrega la plata de la familia así, sin un papel, sin un comprobante, fiándose de una buena charla y de una sonrisa en un café. Estos dos hermanos aprendieron, a la fuerza, que en las inversiones, como en la vida, el papel firmado no arruina ninguna amistad; al contrario, muchas veces la salva. Y que cuando alguien promete rendimientos fijos en dólares por encima de lo razonable, lo más sensato es desconfiar antes de que el anzuelo se clave del todo.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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