Stallone, el Batman que soñó un fan con tres mil dólares y un traje en el living
Un cortometraje sin derechos, una conversación registrada y un actor que se bajó a último momento: la historia jamás contada detrás de Batman: Dead End.
Cuentan los que saben de estos temas que en Estados Unidos, cuando un guión se cae, suele quedar un fantasma dando vueltas en los pasillos del estudio. A veces ese fantasma es más interesante que la película que iba a filmarse. Lo que le pasó a Sylvester Stallone con Batman a fines del 2003 entra justo en esa categoría: un papel que nunca existió oficialmente, pero que lleva más de veinte años dando que hablar.
La historia arranca con Sandy Collora, un director con más vocación que presupuesto, y termina con un cortometraje fanmade que se volvió de culto. En el medio hubo un galpón, una prueba de traje y una llamada que cortó todo de raíz.
Un fans film que nunca pidió permiso
Collora concibió Batman: Dead End como una carta de amor al personaje, no como una producción con el sello de Warner. Con apenas treinta mil dólares y sin acuerdo legal alguno, juntó a un grupo de actores y se lanzó a rodar en sus propios términos. La premisa era bien directa: Batman perseguía al Joker tras una fuga del manicomio Arkham, y en el medio aparecían un xenomorfo y un depredador para complicarle la noche al Caballero Oscuro.
El corto se estrenó ese año en la Comic-Con de San Diego y después salió por internet en forma gratuita. Para los fans fue un golazo. Para los abogados de la Warner, en teoría, un dolor de cabeza.
Stallone dijo que sí, y todo se acomodó
Lo que no se supo en su momento, y que recién se conoció con el documental Behind the Mask: The Batman Dead End Story, es que Collora ya tenía al protagonista antes de empezar a rodar. La conversación quedó registrada tal cual: el director le comenta que está armando una pequeña película de Batman, Stallone pregunta si los estudios podrían meter la cola, hace una pausa y termina aceptando participar.
Con ese nombre sobre la mesa,Collora fue a buscar a otro grande: Mark Hamill, la voz del Joker en la serie animada de los años noventa. Hamill se prendió. Los dos sabían perfectamente que no había derechos firmados, y Collora les pidió máxima discreción para que la Warner no les bajara la persiana antes de tiempo.
“Collora les pidió discreción para evitar que Warner frenara el proyecto.”Material de base
La prueba de traje que terminó con todo
El arreglo se sostenía con dos condiciones: silencio y cintura para aguantar el temporal si llegaba. La cintura duró hasta la prueba de vestuario. El equipo fue a la casa de Stallone para tomarle las medidas y ahí el actor les soltó la bomba: había puesto al tanto a su entorno profesional. A las pocas horas confirmó que se bajaba. Hamill, en solidaridad o por las dudas, tomó la misma decisión poco después.
Collora no se quedó quieto. Rearmó el elenco con otros actores, rodó igual el cortometraje y lo llevó a la Comic-Con de 2003. El fan film se convirtió en objeto de colección. La versión con Stallone, en cambio, quedó en el archivo de lo que pudo haber sido.
Lo más jugoso del asunto es que Stallone no se despidió del personaje para siempre. Años más tarde, cuando el guionista Frank Miller salió públicamente a decir que lo veía justo para una versión madura de Batman basada en El regreso del caballero oscuro, el actor recogió el guante: dijo que se identificaba con la situación del héroe y que, si la energía seguía ahí, podía llegar a ser una revelación. Quedó en palabras. Ni Warner ni Miller fueron para adelante con la idea.
Qué se preguntan los fans
- ¿Habría cambiado algo en el cine de superhéroes si Stallone hubiera filmado ese Batman?
- ¿Hubiera aguantado la comparación con las versiones oficiales que llegaron después?
- ¿Qué habría hecho Mark Hamill como Joker en un proyecto así?
- ¿Por qué la Warner nunca reaccionó de verdad contra el corto?
Una pregunta queda picando en el aire, y se la hago directamente a quien esté del otro lado: ¿de verdad habría cambiado algo si Stallone se hubiera puesto la capa? Me cuesta pensarlo con el diario de hoy. Las versiones de Batman que llegaron después, con Ben Affleck y Robert Pattinson, ocuparon el lugar de un Batman maduro y cansado que el propio Stallone describía cuando hablaba de Miller. Lo más probable es que la película de superhéroes que no se hizo se hubiera comido igual a las que sí se filmaron. Pero uno, que es fan desde chico, no puede dejar de preguntarse cómo se vería ese galpón de Los Ángeles con Stallone probándose el traje. A mí, personalmente, todavía me tira la imagen.
