Obsidian se muda bajo el ala operativa de Bethesda y sigue dándole forma a su propio Fallout
La reorganización de los estudios de Xbox reubica al equipo detrás de New Vegas dentro de la estructura de Bethesda Softworks, mientras Matt Booty confirma que el proyecto postapocalíptico continúa en marcha, aunque sin aclarar si será la quinta entrega o un juego derivado.
Dicen por ahí que no hay mal que por bien no venga, y vaya si la frase le calza justo a Obsidian Entertainment en estos días. El estudio que en 2010 se animó a hacer Fallout: New Vegas, uno de los capítulos más celebrados por los fans de la saga postapocalíptica, acaba de ser reubicado dentro de la estructura operativa de Bethesda Softworks, una movida que la propia Xbox presentó como parte de una reorganización más amplia de sus estudios y que, según se encargaron de aclarar, no le quita al equipo ni un centímetro de su identidad creativa. La confirmación llegó de la mano de Matt Booty, vicepresidente ejecutivo y director de contenido de Xbox, y trajo consigo una noticia que los seguidores de la franquicia vienen esperando desde hace rato: el nuevo Fallout en el que viene trabajando Obsidian sigue adelante, con jugadores y jugadoras de todo el mundo pendientes de cada movimiento.
Un cambio de escritorio, no de camiseta
Para entender qué significa este movimiento hay que mirar el tablero completo, porque no se trata de una adquisición nueva ni de una fusión, sino más bien de un reordenamiento interno. Lo que hizo Microsoft fue decidir que los estudios que tienen bajo su paraguas trabajen agrupados según las franquicias que les toca cuidar, y por eso Obsidian pasó a depender operativamente de Bethesda Softworks, la misma estructura que ya cobija a id Software, los creadores de Doom y Quake, entre otros títulos. La idea, según explicó el propio Booty, es sencilla y apunta a coordinar recursos y esfuerzos para que las sagas más importantes de la compañía reciban el respaldo que necesitan sin que cada equipo tenga que pelearla solo contra el reloj y el presupuesto.
Ahora bien, no todo lo que brilla es Fallout 5, y acá conviene hacer una pausa antes de ilusionarse demasiado. La confirmación oficial habla de un proyecto vinculado con la saga que sigue en desarrollo, pero no precisa si se trata de la esperada quinta entrega numerada o de un juego derivado, algo así como un spin off que podría transcurrir en el mismo yermo radioactivo pero con otra perspectiva. Lo concreto, por ahora, es que el trabajo no se frenó y que la reorganización no lo puso en pausa, algo que ya es un alivio para una comunidad que viene acostumbrada a los silencios largos cuando se trata de sus franquicias favoritas.
- Obsidian Entertainment queda bajo la estructura operativa de Bethesda Softworks, en un esquema comparable al que la propia Bethesda ya mantiene con id Software.
- El próximo Fallout del estudio sigue en desarrollo, según confirmó Matt Booty, aunque no se definió si será Fallout 5 o una entrega derivada.
- La compañía aclaró que el cambio no altera la identidad de Obsidian como estudio independiente dentro del grupo.
- Además de Fallout, Obsidian tiene en su historial The Outer Worlds y Pillars of Eternity, y recientemente canceló la secuela de Avowed para concentrarse en el proyecto postapocalíptico.
- La reorganización también alcanza a otras franquicias: el próximo Halo quedó en manos de Activision y las dos divisiones de Forza se unificaron, mientras que el futuro de Ninja Theory, los autores de Hellblade, quedó en suspenso.
Una historia con cicatrices recientes
Quien haya seguido de cerca los últimos años de Obsidian sabe que el camino hasta acá no fue un lecho de rosas. El estudio pasó por tandas de recortes de personal que golpearon fuerte al equipo, vio cómo se cancelaban proyectos en los que había puesto cuerpo y alma, y tomó la decisión de cancelar incluso la secuela de Avowed, su RPG de fantasía, para poder poner toda la carne al asador en el desarrollo del Fallout que ahora se muda de escritorio sin cambiar de camiseta. Son decisiones que duelen puertas adentro, pero que muestran una apuesta clara por cuidar una franquicia enorme y por no quedar a la deriva en medio de una industria que cada vez pide resultados más rápido y con presupuestos más ajustados.
En lo personal, como alguien que se crió leyendo la Pequeña Lulú y los guiones de Helene Hanff, le tengo un cariño especial a las historias que se cuentan dos veces, primero como novela y después como película, o en este caso primero como juego y después como leyenda. Por eso me cuesta no emocionarme cuando escucho que un equipo con la espalda larga de Obsidian, que ya demostró con New Vegas que se puede tomar una licencia ajena y devolverla mejor de lo que se recibió, tiene por delante la chance de volver a meter la cuchara en el universo Fallout con el respaldo operativo de Bethesda. No sé si será Fallout 5, no sé si será un derivado ambientado en otra costa del yermo, ni sé todavía qué tono le van a dar, porque esa parte todavía no se contouyó. Lo que sé, y eso me alcanza para mantener la ilusión encendida, es que el proyecto sigue vivo, que el equipo conserva su identidad y que la franquicia que los trajo hasta acá todavía tiene mucho para dar. Y a vos, que estás del otro lado de la pantalla, te tiro la pregunta que nos dejamos picando: si tuvieras que pedirle algo al próximo Fallout de Obsidian, ¿qué sería lo primero que te gustaría encontrar cuando arranque la partida?
