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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Siete platos que le dan forma a la semana: del braseado del lunes a los panqueques del domingo

Un recorrido por las recetas que propone el calendario gastronómico del 19 al 25 de octubre, con carnes, pizzas, pastas y un final dulce que siempre rinde.

Por Jorge SorianoTurismo · · hace 1 h
Siete platos que le dan forma a la semana: del braseado del lunes a los panqueques del domingo

Les cuento cómo se va armando esta semana según las recetas que andan circulando en las mesas argentinas: arranca con todo el lunes, se va amigando con propuestas más frescas hacia el jueves y termina con dos clásicos que nunca fallan, la lasaña y los panqueques. La idea es ir de lo más rendidor a lo más festivo, sin complicarse de más en la cocina.

Lunes y martes: la carne braseada como protagonista

La propuesta fuerte del lunes es la carne braseada, esa técnica de dorar el corte a fuego fuerte y después bajar la llama, sumar caldo, vino, verduras y especias, y dejar que todo se cocine tapado hasta que la carne quede tierna y jugosa. A mí me gusta porque es de esas preparaciones que rinden un montón: con lo que sobra se arman empanadas, se rellena una tarta, se mezcla con pastas, se meten en tacos o arrancan un estofado el martes al mediodía. Una sola tarde de cocina y tenés comida para varios días, que en esta época del año es un golazo de golazos.

Miércoles: pizza sin harina y con espárragos

A mitad de semana aparece la pizza de coliflor, una opción sin harina cuya cubierta admite de todo. Lo interesante es que estamos en plena temporada de espárragos, así que se pueden usar de topping, ya sea con un pesto, con salsa de tomate o cortados en láminas finas arriba de todo. Queda una pizza más liviana, con otra textura, y funciona perfecto para una noche en la que uno quiere comer rico sin sentirse pesado.

Jueves y viernes: espárragos, pollo rebozado y fondue

El jueves se cruzan dos ideas: la ensalada de espárragos con orecchiette, donde la panceta es la que lleva la voz cantante, y el pollo rebozado con polenta, que logra una costra crocante sin resecar la carne. Un truco que vale la pena copiar es el de los espárragos: en lugar de hervirlos, se saltean o se grillan en la propia grasa de la panceta, así quedan crocantes y con un verde bien vivo. El viernes se viene la fondue de queso, con el clásico Gruyère y Emmental fundidos, servidos en su olla especial y acompañados con pan, papas, verduras o frutas. Buena excusa para juntar a cuatro o cinco amigos alrededor de la mesa.

Sábado y domingo: lasaña y panqueques con dulce de leche

El finde arranca con una lasaña de carne picada, uno de los clásicos de la cocina italiana que nunca sobra en ninguna casa, y termina el domingo con panqueques con dulce de leche. El detalle que los hace inconfundibles es esa capita de azúcar caramelizada de arriba, que se puede lograr con el grill del horno, con una cuchara calentada a fuego directo o volcando un caramelo hecho en sartén con azúcar y unas gotitas de agua. El contraste entre la cubierta crocante y la masa tierna, con el dulce de leche bien blando adentro, es de las cosas más argentinas que existen.

  • Carne braseada: una sola cocción rinde para empanadas, tartas, pastas, tacos o un estofado en los días siguientes.
  • Pizza de coliflor: sin harina, con espárragos, pesto o salsa de tomate como cobertura.
  • Pollo rebozado con polenta: cubierta crocante sin resecar la carne, ideal con ensalada fresca.
  • Ensalada de espárragos con orecchiette: saltearlos en la grasa de la panceta para que queden crocantes y bien verdes.
  • Fondue de queso: Gruyère y Emmental clásicos, con pan, papas, verduras o frutas para mojar.
  • Lasaña de carne picada: el plato italiano que nunca falla para el sábado en familia.
  • Panqueques con dulce de leche: el secreto es la capa de azúcar caramelizada bien brillante y crujiente.

Mi consejo para el apunte de la semana es el de siempre: antes de salir a comprar, revisá qué tenés en la heladera y en la alacena, y armá un pequeño plan de qué vas a cocinar cada día. Anotalo en un cuaderno o en el celu, porque cuando uno tiene el menú escrito todo se vuelve más fácil, se compra mejor y se tira menos comida. Después, a la hora de la foto, la mejor luz es la de la mañana temprano, entre las nueve y las diez, cuando la cocina todavía está limpia y entra una claridad suave por la ventana que muestra bien los colores de cada plato.

JS

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