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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Migraña en adultos: la nueva guía que redefine cuándo y cómo empezar a prevenir

Un panel de especialistas publicó 17 recomendaciones en Neurology para decidir qué medicamento usar y cómo seguir el tratamiento. La elección deja de ser del médico y pasa a ser una conversación con cada paciente.

Por Delfina ColqueComunidades y territorio · · hace 42 d
Migraña en adultos: la nueva guía que redefine cuándo y cómo empezar a prevenir

La Academia Estadounidense de Neurología y la Sociedad Estadounidense del Dolor de Cabeza acaban de presentar, en la revista Neurology, una guía clínica que pone blanco sobre negro en uno de los temas que más complica a las personas que conviven con migraña: cuándo tiene sentido empezar a prevenir y, sobre todo, con qué medicamento hacerlo. Son 17 recomendaciones que buscan terminar con la lógica de prueba y error que, durante años, rigió la indicación de tratamientos preventivos en adultos. Yo, que sigo de cerca estas discusiones, te cuento lo que cambia y por qué te puede servir para llegar a la próxima consulta con preguntas más concretas.

Cuándo conviene empezar a prevenir

El documento es claro en el umbral. La prevención farmacológica debería ofrecerse a quienes tengan cuatro o más días de migraña por mes, o cuatro o más días mensuales con dolor de cabeza de intensidad moderada a grave. Pero también entra en juego otro criterio que a veces se pasa por alto: si la persona tiene una discapacidad importante asociada a la enfermedad, aunque no llegue a ese número, la indicación igual se justifica. La idea de fondo no es apagar un ataque en el momento en que aparece, sino reducir la cantidad de episodios y, sobre todo, el peso que la migraña tiene sobre la vida diaria.

Una vez que se toma la decisión de tratar, aparece la parte más delicada: elegir el fármaco. Y acá la guía hace una apuesta fuerte. Dice que la decisión no puede recaer solo en el médico, ni guiarse únicamente por cuál es el medicamento más potente según los ensayos clínicos. Tiene que ser el resultado de una conversación donde se pongan sobre la mesa los antecedentes médicos y psiquiátricos de la persona, la medicación que ya está tomando, las contraindicaciones posibles, la vía de administración, la tolerancia a los efectos adversos, el costo y, sobre todo, las preferencias del paciente. Los estudios disponibles, según aclaran los autores, no permiten afirmar que un preventivo sea claramente mejor que el resto.

Qué medicamentos tienen mayor respaldo

Para la migraña episódica, la guía menciona con mayor respaldo a atogepant, eptinezumab, erenumab, fremanezumab, galcanezumab, propranolol, topiramato y valproato. Para la forma crónica, suma onabotulinumtoxinA. Pero la lista funciona más como un menú que como un ranking: la elección cambia según lo que cada paciente priorice, ya sea eficacia, tolerabilidad, seguridad a largo plazo o la comodidad de la vía de administración.

El documento también pide cautela con poblaciones específicas. En personas con posibilidad de embarazo, recomienda evitar los fármacos con efectos teratogénicos conocidos, como valproato y topiramato, y privilegiar estrategias no farmacológicas. En pacientes con obesidad, sugiere evaluar topiramato oral. Cuando hay fibromialgia concomitante, aparece amitriptilina como opción. En hipertensión no tratada, se mencionan alternativas como enalapril o telmisartán. Y hay una advertencia puntual: el ácido valproico puede aumentar el riesgo de síndrome de ovario poliquístico y exige controles específicos.

Hay un punto que a mí me parece central y que muchas veces queda afuera de la conversación en el consultorio: los tiempos. La guía recomienda esperar entre 8 y 12 semanas antes de evaluar si el tratamiento está funcionando. Parece una eternidad cuando una vive con crisis que le cortan la semana, pero los especialistas explican que la mayoría de los preventivos necesita ese plazo para mostrar resultados reales. Pasar por ese período con expectativas claras y con un registro de lo que pasa en el cuerpo es, en la práctica, la diferencia entre abandonar a tiempo o persistir con lo que sí puede llegar a funcionar.

DC
Delfina ColqueComunidades y territorio

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