Lollapalooza 2027 ya tiene dueña: Tini se anota en el Hipódromo de San Isidro y arrastra a medio mundo
Del 12 al 14 de marzo del año que viene, el festival vuelve con un lineup que mezcla el pop local, el rock de exportación y la electrónica que no se apaga nunca; las entradas ya están en la tercera etapa de preventa.
Dicen que el que persevera, llega, y vaya si la paciencia tiene premio: Tini por fin se subió al carro de Lollapalooza y su debut en el festival se convirtió en la noticia más dulce del último anuncio oficial de la organización, que confirmó la grilla completa para la edición 2027, con fechas del 12 al 14 de marzo en el Hipódromo de San Isidro, ese parque enorme donde la música se mezcla con el pasto, el sol y la caminata larga hasta el escenario principal.
Antes de mirar el resto del cartel, vale la pena detenerse un segundo en el sentido de esta edición: no se trata solamente de juntar nombres enormes para que la foto del póster llame la atención, sino de armar una conversación entre generaciones, géneros y públicos que pocas veces se cruzan en un mismo escenario. La elección de la argentina al frente del line-up no es un capricho ni una concesión marketinera: es un reconocimiento a una carrera que viene construyendo público desde hace más de una década y que, en los últimos años, se consolidó como una de las voces pop más sólidas del país, con proyección seria hacia afuera.
El lineup, día por día
La organización presentó a los cabezas de serie con una lógica clara: cada noche tiene un dueño distinto, y eso le permite al público armar su propia peregrinación de tres jornadas. El viernes 12 de marzo abre con Tini como atracción principal; el sábado 13 es la noche de Travis Scott, el rapero tejano que volvió a meterse en la conversación global con sus shows cada vez más cinematográficos; y el domingo 14 cierra con Charli XCX, la británica que redefinió el pop electrónico de los últimos años y que arrastra un público tan joven como fiel. A ellos se suman The Killers y David Guetta, dos veteranías que ya pisaron este festival y que regresan con la tranquilidad de quien sabe que su show funciona a cualquier hora.
- Queens of the Stone Age, que vuelve al país después de nueve años de ausencia y trae su rock pesado con sello californiano.
- The Neighbourhood, con su mezcla de rock alternativo y pop oscuro que suena a medianoche en una ruta.
- Rawayana, la banda venezolana con creciente proyección internacional, que se ganó un lugar a fuerza de himnos bailables y letras con humor.
- Fontaines D.C., el grupo irlandés que en pocos años se convirtió en una fija de los festivales europeos.
- Sombr, una de las revelaciones del pop reciente, que visita la Argentina por primera vez.
La lectura que hago, caminando entre los nombres, es la de un festival que aprendió a mirar al público argentino con más cuidado: ya no alcanza con traer estrellas anglosajonas para llenar el predio, ahora también hace falta darle al público local y regional el lugar que se ganó con años de fidelidad. Por eso la presencia de Tini al frente del viernes no es decorativa, y por eso Rawayana, Fontaines D.C. y Sombr ocupan un lugar destacado en una grilla que, sin proponérselo, termina contando cómo se escucha el mundo en 2027: más electrónico, más sensible, más abierto a las voces que vienen de otros lados.
Entradas, fechas y antecedentes
Para quienes ya están armando el plan, la preventa que está activa es la tercera etapa y se canaliza exclusivamente a través de la plataforma AllAccess: se pueden comprar en seis cuotas sin interés de 58.334 pesos más el cargo por servicio, con tarjetas Santander Visa. Un dato útil para los que todavía dudan: la edición 2026 dejó como saldo presentaciones recordadas por el público, entre ellas las de Tyler The Creator, Lorde, Chappell Roan, Skrillex, Lewis Capaldi, Paulo Londra, Deftones, Ratones Paranoicos y Kygo, un termómetro que sirve para medir la vara a la que se va a comparar la edición que viene. Y yo, mientras escribo esta nota, no puedo evitar sentir algo parecido a la expectativa de chico antes de un cumpleaños largo: tres días, muchos escenarios, y la música entrando por la piel hasta tres horas después de que termina el último show.
