La soledad recortó hasta casi seis años de vida mental saludable en hombres, según un estudio británico
Una investigación con más de 277.000 participantes del Biobanco del Reino Unido separó los efectos del aislamiento social y de la soledad sobre los años sin enfermedades. Los hábitos saludables amortiguaron los daños del aislamiento, pero no los de sentirse solo.
Una investigación difundida por la Universidad de Tulane y basada en datos del Biobanco del Reino Unido volvió a poner en el centro del debate la relación entre los vínculos sociales y la salud, al asociar la soledad y el aislamiento social con una merma en los años de vida sin enfermedades. El trabajo, encabezado por el investigador principal Lu Qi, tuvo como punto de partida una distinción que los propios autores consideran clave: no es lo mismo tener poco contacto con otras personas que sentirse solo.
Aislamiento y soledad, dos fenómenos distintos
Según las definiciones del Consejo Nacional de Envejecimiento, el aislamiento social consiste en contar con pocas relaciones o en interactuar de manera limitada con el entorno, mientras que la soledad es el malestar que aparece cuando falta una conexión significativa. Esa diferencia permite que una persona pueda tener pocos vínculos sin experimentar soledad, siempre que esos lazos resulten satisfactorios, y a la vez explica por qué sus efectos sobre la salud no son idénticos.
En el estudio, una alimentación saludable, la práctica regular de actividad física, un sueño adecuado y la abstención del tabaco atenuaron la pérdida de años sin enfermedades asociada al aislamiento social, aunque no redujeron de manera significativa los riesgos vinculados con la soledad. Sostener hábitos saludables, entonces, no tuvo el mismo efecto frente a las dos situaciones.
- Participantes: más de 277.000 personas de entre 40 y 69 años, integradas al Biobanco del Reino Unido.
- Referencia etaria para el cálculo de años de vida saludable: 50 años.
- Condiciones evaluadas: diabetes, enfermedades cardíacas, enfermedades pulmonares, demencia, cáncer, depresión y ansiedad.
- Diferencia en años sin problemas físicos: 2,4 años menos en mujeres y 1,7 años menos en hombres con soledad y aislamiento social.
- Diferencia en años sin problemas de salud mental: 3,7 años menos en mujeres y 5,8 años menos en hombres.
La brecha más grande estuvo en la salud mental de los hombres
El equipo tomó los 50 años como referencia para calcular la cantidad de años que los participantes podían esperar vivir sin las siete condiciones estudiadas. Quienes experimentaban soledad y aislamiento social mostraron estimaciones más bajas, y las diferencias variaron según el tipo de afección. Entre las mujeres, la brecha en salud física fue de 2,4 años menos, en tanto que entre los hombres alcanzó 1,7 años menos. En el terreno de la salud mental, la distancia se amplió: 3,7 años menos para ellas y 5,8 años menos para ellos, la cifra más alta de todo el trabajo.
El comunicado de la Universidad de Tulane, fechado el 22 de septiembre de 2026, difundió los resultados y recogió la valoración de Lu Qi, quien destacó que los hallazgos abarcan tanto la salud física como la mental de los adultos estudiados. Las cifras, aclaró el equipo, se refieren a años libres de las enfermedades consideradas en la investigación y no deben interpretarse como años de vida perdidos en términos absolutos.
La palabra demencia (término médico que designa el deterioro progresivo de las capacidades cognitivas, como la memoria y el razonamiento) aparece en el listado de condiciones evaluadas junto con la depresión (trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por tristeza persistente y pérdida de interés) y la ansiedad (estado de preocupación o miedo excesivo que puede manifestarse con síntomas físicos). La inclusión de estas patologías refuerza el peso que el estudio otorga al componente psicológico de la salud.
Dónde atenderse y en qué horario
En la Argentina, quienes sientan que la soledad afecta su bienestar pueden acercarse a los centros de salud u hospitales públicos, donde la atención en salud mental suele ofrecerse de lunes a viernes en horario matutino, en general entre las 7 y las 14 horas, aunque la disponibilidad varía según la jurisdicción y el establecimiento. También resulta útil consultar la línea de orientación en salud mental de cada provincia y, en la Ciudad de Buenos Aires, los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), que atienden de lunes a viernes en distintas franjas horarias. Para situaciones de crisis, se encuentra disponible el servicio gratuito de atención telefónica en salud mental que funciona las 24 horas en distintas jurisdicciones.
