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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Halo en el navegador: el regreso inesperado del juego que encendió la Xbox en 2001

Un desarrollador de inteligencia artificial logró correr el código original de la consola de Microsoft y ya acumula casi veinte mil partidas en apenas cinco horas. La versión que se juega gratis desde la web no es la de PC: es la clásica, la que Bungie pensó para la primera Xbox.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 13 d
Halo en el navegador: el regreso inesperado del juego que encendió la Xbox en 2001

Como dice el viejo refrán criollo, el que tiene boca abierta termina por comerse el viento, y algo de eso parece haberle pasado a la historia de los videojuegos: nunca sabés por dónde puede volver a aparecer un clásico. Lo que les voy a contar me parece de esas noticias que uno lee dos veces para asegurarse de que no es un invento, porque implica nada menos que volver a jugar al Halo original, el que Bungie publicó para la primera Xbox allá por 2001, directamente desde el navegador de una computadora, sin instalar nada, sin pagar un peso, casi como si la consola se hubiera colado en la pantalla del trabajo o del café de la esquina.

El responsable de la hazaña se llama Mitchell Hynes, un desarrollador que se dedica a temas de inteligencia artificial y que, por lo que se puede leer, le gusta tanto el código como los videojuegos. La idea que llevó adelante es bastante clara: tomar el código fuente original del Halo: Combat Evolved —el de la consola, no el que Gearbox adaptó para PC en 2003— y hacerlo funcionar dentro de un navegador. Para los que no estén tan metidos en el tema, vale la pena aclararlo: existen diferencias entre esas dos versiones, porque la de PC tiene cambios gráficos, arreglos y hasta contenido extra, mientras que la de Xbox es la matriz, la que vio la luz cuando todavía la marca Xbox era una promesa y no un gigante como el que conocemos hoy.

Un promedio de 94 cuadros por segundo y casi veinte mil partidas

La movida se viralizó rápido, y los números iniciales que dio a conocer el propio Hynes llaman la atención: en las primeras cinco horas tras la publicación se registraron casi veinte mil partidas, con un promedio de 94 cuadros por segundo, que para un juego de hace más de veinte años corriendo en un navegador es, cuanto menos, llamativo. Eso sí, partidas no significa necesariamente jugadores únicos: una misma persona puede haber iniciado varias sesiones, y la cifra tampoco discrimina cuántos completaron el nivel o cuántos lo abandonaron a los dos minutos. Aun con esas dudas razonables, el número alcanza para dimensionar el fenómeno y para entender por qué el sitio llamó la atención más allá de la comunidad técnica.

En lo personal, cada vez que escucho que un juego de mi juventud vuelve a estar disponible por una vía inesperada, me pasa lo mismo: me invade una mezcla de nostalgia y curiosidad, como reencontrarme con un compañero del colegio que hace años que no veo. Halo fue, para muchos de los que hoy tenemos entre cuarenta y sesenta años, un punto de inflexión: el juego que hizo que el pad de la Xbox se sintiera como algo serio, que compitiera de verdad contra la PlayStation, y que dejó una marca que todavía se nota en los shooters actuales. Por eso me parece justo detenerme un instante en lo que esto significa para un lector que no sigue la industria día a día, porque no se trata de un capricho de programador, sino de la posibilidad concreta de volver a un pedazo de historia del entretenimiento.

El bloqueo que encendió las sospechas

En cualquier historia que crece rápido, tarde o temprano aparece un ruido que amenaza con apagarla, y acá pasó algo así. A las pocas horas de publicado el proyecto, el sitio mostró una advertencia de bloqueo por posible phishing, esa clase de avisos que aparecen cuando un sistema automático cree que una página puede estar tratando de robar datos. Inmediatamente, la comunidad empezó a barajar la posibilidad de que Microsoft hubiera dado una orden legal para tirar abajo la página, una sospecha lógica tratándose de una de las franquicias más valiosas de la industria. Lo cierto es que Hynes salió a aclarar la situación y explicó que la restricción se había generado por un mecanismo automático de Cloudflare, el servicio de protección y distribución de contenidos que muchos sitios usan para defenderse de ataques, y que la medida se levantó poco después sin que quedara claro si habrá consecuencias a futuro.

“El aviso fue un mecanismo automático de Cloudflare, no una medida legal de Microsoft.”Mitchell Hynes, desarrollador del proyecto

Más allá de las idas y vueltas, lo que a mí me queda dando vueltas en la cabeza es la sensación de estar frente a un momento pequeño pero significativo. No es que Halo se haya vuelto a lanzar oficialmente ni que Microsoft haya anunciado un relanzamiento: lo que pasó es que alguien, con tiempo, paciencia y conocimiento, encontró la manera de traer un pedazo de su propia historia personal al presente y compartirlo con miles de personas en cuestión de horas. Y la verdad, mientras escribo esta nota, no puedo evitar sentir una especie de gratitud medio melancólica, porque si yo fuera uno de los que entraron al navegador y escucharon otra vez la música del menú principal de Halo, sé perfectamente que me hubiera quedado un rato largo ahí, en silencio, recordando los primeros años del siglo y lo distinto que era todo en esa época. Por ahora, la continuidad del proyecto es una pregunta abierta, pero el experimento ya dejó su huella: casi veinte mil partidas en cinco horas son, para mí, la mejor prueba de que los clásicos no se jubilan nunca, solo esperan la oportunidad de volver a encenderse.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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