Fideo encendido: Central pasó al frente en Santiago del Estero y se ilusiona con la Supercopa
Ángel Di María apareció dos veces, una de tiro libre y otra de penal, para revertir el 1-0 inicial de Estudiantes. El Pincha terminó el primer tiempo con dos lesionados y el partido todavía abierto.
Le cuento de entrada: en Santiago del Estero el viento no mueve solamente los árboles, también mueve el resultado. Y en esta Supercopa Internacional lo movió Ángel Di María, que a sus 38 sigue explicando, con cada pelota parada, por qué todavía es distinto. Rosario Central se fue al descanso ganando 2-1 frente a Estudiantes de La Plata en el Madre de Ciudades, con dos goles del Fideo que dejaron la final picando para el segundo tiempo.
El Pincha arrancó mejor. En su primera llegada clara, Tobio Burgos desbordó por la banda, tiró el centro para Carrillo y el nueve la bajó para que Alexis Castro definiera. 1-0 a favor de los platenses, que parecía un golpe de knockout. Pero este Central tiene a alguien que no entiende de escenarios cerrados. Di María tomó una pelota parada a metros del área, le pegó con la clase de siempre y la mandó a guardar junto a un palo. Fernando Muslera, el arquero visitante, no llegó ni a tirarse.
El penal del Fideo que cambió todo
Sobre el cierre del primer tiempo, una jugada que empezó como un cruce intrascendente terminó en penal. Tomás Palacios enganchó a Enzo Copetti dentro del área, Darío Herrera fue hasta el monitor del VAR y, con Jorge Baliño en la asistencia desde la cabina, cobró la pena máxima. Fideo se hizo cargo, pateó con esa sonrisa de pibe que ya engañó a medio mundo y estampó el 2-1 cuando el reloj ya pasaba los 50 minutos de esa primera etapa interminable, que tuvo 12 minutos de descuento.
- Central dio vuelta un partido que arrancó en contra y se fue al vestuario en ventaja.
- Di María convirtió un golazo de tiro libre y otro de penal en apenas media hora.
- Estudiantes perdió a Gabriel Neves por un golpe en la muñeca y tuvo que llamar a Jalil Elías.
- Elías tampoco terminó el partido: se trabó la pierna izquierda intentando frenar a Gaspar Duarte y dejó su lugar a Fabricio Pérez.
- La definición del título queda abierta para el segundo tiempo.
Lo de Estudiantes en ese primer tiempo fue para el espanto. Gabriel Neves se cayó mal, se golpeó la muñeca izquierda y se fue directo a una ambulancia para hacerse estudios en una clínica. Entró Elías para reemplazarlo, pero tampoco duró: en una de las primeras pelotas que tocó, trabó feo a Duarte, vio la amarilla y tuvo que salir reemplazado por Pérez. Dos cambios por lesión en menos de un cuarto de hora, y todo antes del entretiempo. Así es muy difícil.
El contexto, para los que llegan tarde: Central llegó a esta final por haber terminado primero en la tabla anual de 2025. Estudiantes, en tanto, venía de ganar el Trofeo de Campeones tras superar a Platense, que había sido campeón del Apertura. Es decir, los dos llegaron por derecho propio y nada de regalo.
Mientras el resultado siga abierto, el interrogante es de manual. ¿Quién sostiene a quién en el complemento? Central tiene a un Di María que parece guardar pilas para los partidos grandes y un Muslera que, del otro lado, ya no puede hacer milagros. Estudiantes necesita airear la cancha, parar a Fideo antes de que se inspire otra vez y rezar para que el banco, ya sin cambios por lesión, le banque el resto del partido.
Lo que viene: el sábado, en el Gigante de Arroyito, Central recibe a Newell's en una nueva edición del clásico rosarino, mientras que Estudiantes será local en UNO frente a Barracas Central. Dos partidos para descomprimir después de la final que se define esta noche. Pero esa, amigo, es otra historia.
