El Vasco se cocina aparte y al Paredes lo tenemos en duda hasta el último momento
El capitán se entrenó a la par del grupo en Río, pero Arruabarrena no se anima a confirmarlo para la semifinal de la Sudamericana. La final se define en el Maracaná y la pregunta del millón sigue sin respuesta.
Arrancamos con una perlita que va a sonar a chiste porteño pero es la pura realidad: en Brasil todo es enorme. El Maracaná es enorme, la presión es enorme y la duda sobre Leandro Paredes es enorme. Parece que allá abajo el aire pesa más y los desgarros se curan con fe. Hablo de Fe con mayúscula, esa que le sobra al capitán xeneize, que hace once días se rompió el isquiotibial derecho contra Instituto y en vez de quedarse en Buenos Aires mirando el partido por la tele, se subió al avión rumbo a Río de Janeiro.
El Vasco arrancó la serie en la Bombonera con un empate que dejó gusto a poco. Ahora toca viajar a la casa del gigante, ese estadio que ya de chico me daba respeto solo por la foto del 50, y definir si Boca se mete en la final de la Copa Sudamericana. La cosa es así de cruda: ganar en los 90, o, en el peor de los casos, forzar los penales. No hay espacio para el empate.
El "casi" que desespera a medio país
Rodolfo Arruabarrena habló después del entrenamiento en las instalaciones del Flamengo, que de tan lindo hasta da bronca que no sea nuestra cancha, y dejó a todos con el corazón en la boca. Dijo que el León trabajó "casi" al ritmo del resto del grupo. Casi. Palabra más peligrosa que un centro al área chica. Después soltó una frase que vale oro: "Él quiere estar, pero hay un riesgo, ya veremos". Traducción para el hincha que mira el partido con el buzo puesto: ni sí ni no, depende de cómo amanezca.
Consultado por el esfuerzo del capitán para llegar a la cita, el técnico respondió con una sonrisa y dos palabras que dicen todo: "Es Leandro". Ahí entendés la magnitud del jugador: el pibe quiere estar aunque se le pueda romper todo. El DT, mientras tanto, marcó el terreno: la decisión se toma sobre la hora y siempre pensando en lo que más le conviene al equipo, no al individuo.
Cómo piensa jugar el Vasco
- Arruabarrena avisa que el planteo arranca con calma: "Habrá momentos para defender, para atacar; no vamos a salir a volvernos locos de entrada".
- El mensaje para los jugadores es arrancar ganando, algo que no clasificó en la ida.
- Se pide mejorar lo hecho en la Bombonera, donde no se resolvió la serie.
- La presencia o ausencia de Paredes será clave para definir el esquema del mediocampo.
Acá uno se pone emotivo y humano, que es lo que me pide la nota. Boca llega a Río con la mochila cargada de historia y con un equipo que sabe lo que se juega. Tener al cinco de toda la vida o no tenerlo cambia el partido de arriba abajo. Si el León juega, el equipo respira con otra soltura; si no juega, alguien tendrá que ponerse el overol y bancar la parada en una de las canchas más hostiles del continente.
El fixture que se viene
La semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana se juega este jueves 25 de septiembre desde las 21:30 en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro. El que pase se mete en la final. El que pierda se vuelve con las valijas cargadas de dolor. Después, el fin de semana, Boca vuelve a meterse de lleno en el torneo local: recibe el domingo 28 a las 18:30 en la Bombonera por la fecha del Clausura, otra prueba de fuego en otra etapa del campeonato.
