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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El principito vuelve al cine: una mezcla de carne y pixels para una historia que no envejece

Morten Tyldum dirigirá una adaptación con acción real y al personaje principal hecho por computadora, sobre un guion de Simon Beaufoy y con el sello del cómic de Joann Sfar.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 12 d
El principito vuelve al cine: una mezcla de carne y pixels para una historia que no envejece

Dicen que las historias verdaderas nunca se terminan de contar, y si hay un relato que insiste con esa terquedad, ése es el del Principito. A más de ocho décadas de su primera edición, la obra chiquita y enorme de Antoine de Saint-Exupéry volverá a las pantallas, esta vez con una propuesta que mezcla actores de carne y hueso con un protagonista construido desde los efectos visuales. La novedad llegó en las últimas horas y, para quien quiera escuchar, trae consigo el murmullo de un clásico que se niega a jubilarse.

Un equipo que ya sabe de premios y de blockbusters

La película, todavía en etapa de preproducción y sin fecha confirmada de estreno, tendrá como director a Morten Tyldum, el noruego que se hizo conocido por filmes como The Imitation Game y Passengers. El guion quedará en manos de Simon Beaufoy, guionista británico que se llevó el Oscar por Slumdog Millionaire y que también firmó cintas como 127 Hours y Hunger. El proyecto se apoya en dos columnas creativas: la novela corta original de Saint-Exupéry y la adaptación al cómic que realizó el francés Joann Sfar, quien además colaborará en el desarrollo conceptual de la película.

Según lo que se conoce hasta ahora, la acción real será la técnica predominante, mientras que el personaje central será generado por computadora. La idea, se entiende, es sostener el universo visual del libro y del cómic sin que el Principito deje de habitar ese lugar ambiguo entre lo animado y lo real donde, quizás, siempre debió estar.

“Le agradezco a la familia Saint-Exupéry por confiar de nuevo en mí después de mi trabajo en la historieta. Me llena de entusiasmo sumarme a Simon Beaufoy y Morten Tyldum para llevar este universo a la pantalla.”Joann Sfar

Un libro que no se gasta y un legado que se cuida

El guion se escribe junto a Le Petit Prince Groupe, la entidad que administra el legado del autor aviador, y eso ya marca el tono del asunto: no se trata de cualquier adaptación, sino de una operación que pretende respetar el espíritu de un texto leído por chicos y por adultos en cada rincón del mundo. Beaufoy lo dijo con sus propias palabras al destacar que la novela corta conserva intacta su capacidad de conmover a lectores de todas las edades, y vinculó esa permanencia con la infancia y con las verdades que encarna ese nene de pelo dorado y bufanda verde.

  • El principito con actores que dirigió Stanley Donen en 1974, recordado como un musical poco convencional.
  • La película animada de Mark Osborne, estrenada en 2015, que mezclaba stop motion, animación digital y papier découpé.
  • La nueva producción, que combinará acción real con un protagonista generado por computadora.
  • La novela corta original de Antoine de Saint-Exupéry y el cómic de Joann Sfar como materiales de base.
  • El desarrollo junto a Le Petit Prince Groupe, la entidad que custodia el legado del autor.

Tyldum, por su parte, fue al hueso del asunto: dijo que la historia le interesa por su escala y por las preguntas que deja flotando en el aire. Mencionó el amor, las pérdidas, el duelo, la esperanza, los deseos personales y la aventura como ejes de su lectura, que es, a decir verdad, la lectura clásica que uno puede hacer del libro. No hubo grandes novedades conceptuales, pero sí la confirmación de que el director no piensa reducir el relato a un cuento para chicos: lo trata como lo que es, una caja de resonancia donde cada generación escucha una nota distinta.

Mientras la maquinaria de Hollywood empieza a moverse, uno se permite volver a la pregunta de siempre, esa que el Principito le hace al zorro y que después el zorro le devuelve como si fuera una confesión: lo esencial es invisible a los ojos. Y uno, acá, sentado del otro lado de la pantalla, espera que esta nueva versión acierte con lo invisible, con eso que no se puede animar ni renderizar. Si lo logra, volverá a pasar lo de siempre: un libro que ya estaba cerrado se abre otra vez, y la infancia, esa visitante que siempre llega sin avisar, vuelve a entrar por la puerta.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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