Comer afuera en Neuquén sale hasta un 18% más caro que en la Ciudad de Buenos Aires y reconfigura la oferta gastronómica local
La diferencia de precios se inscribe en un proceso de expansión comercial encabezado por cadenas de cafeterías y heladerías, en una provincia que crece en empleo formal y en población atraída por la industria de Vaca Muerta.
La diferencia de precios al momento de sentarse a comer fuera del hogar en la capital neuquina se ubica en torno al 18% por encima del gasto equivalente en la Ciudad de Buenos Aires, según el relevamiento al que accedió este medio, una brecha que se replica en consumos puntuales como el helado y que acompaña un proceso de apertura sostenida de nuevas marcas en el centro de la provincia.
La magnitud del dato se vuelve más relevante al considerar el contexto laboral y demográfico en el que se produce, ya que la provincia de Neuquén registró un aumento del empleo formal superior al 7% respecto de noviembre de 2023, de acuerdo con las cifras del Sistema Integrado Previsional Argentino, y se posiciona al frente de un grupo de jurisdicciones —junto con Río Negro y San Juan— que sostienen la creación de puestos registrados en el agregado nacional.
Esa dinámica laboral se vincula en forma directa con la expansión de Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales sobre la que operan las principales operadoras del sector, y con el arribo de una población atraída por las oportunidades de trabajo que genera la actividad, un flujo que convive con otra modalidad que también caracteriza a la provincia, integrada por personas que viajan para cumplir turnos y regresan luego a sus lugares de origen.
Marcas que desembarcan y precios que se comparan
La oferta comercial gastronómica se amplió en los últimos meses con la llegada de Le Pain Quotidien, la cadena de cafeterías de origen belga que inauguró su primer local en la capital neuquina y prevé abrir un segundo punto de venta, en una movida que se inscribe dentro de la estrategia de marcas de consumo masivo por instalarse en plazas con poder adquisitivo en expansión y con una demanda satisfecha por un empleo en alza.
- Heladería Lucciano’s: el kilo de helado se paga un 15% más que en Buenos Aires dentro de la misma cadena, mientras que el promedio general para comer afuera en la ciudad se ubica alrededor de un 18% por encima de la Ciudad de Buenos Aires.
- Le Pain Quotidien: abrió su primer local en Neuquén capital y anunció un segundo, en línea con el desembarco de marcas de consumo masivo.
- Empleo formal: Neuquén lideró el crecimiento del trabajo registrado, con una suba superior al 7% interanual según el SIPA.
- Demografía: la provincia ronda los 750.000 habitantes y suma trabajadores que se radican en forma permanente junto con otros que cumplen turnos por períodos determinados.
Los indicadores sociales difundidos por el INDEC y citados para el caso neuquino muestran una tasa de desempleo del 3,2%, sensiblemente inferior al 7,9% que registra el promedio nacional, y un nivel de pobreza del 19,6% de la población, por debajo del 32,3% que surge del total del país, una fotografía que, según los propios vecinos consultados, convive con una percepción extendida de que el costo de vida resulta más elevado que en otros distritos del territorio argentino.
Sobre el recurso hídrico, cabe señalar que el incremento de la actividad hidrocarburífera en los bloques cercanos a la ciudad de Neuquén y en el resto de la cuenca neuquina se despliega en un contexto en el que el uso del agua constituye una variable sensible, tanto para los procesos productivos asociados a la explotación de Vaca Muerta como para el abastecimiento de una población en crecimiento, una tensión que las operadoras y los organismos provinciales de gestión del recurso suelen abordar mediante sistemas de captación, tratamiento y reutilización que se encuentran bajo revisión periódica por parte de las autoridades de aplicación.
El cuadro general que emerge del cruce de datos disponibles combina, por un lado, la radicación de nuevas cadenas gastronómicas y la suba relativa de los precios respecto de Buenos Aires y, por el otro, un mercado laboral que sostiene la demanda interna con tasas de desempleo bajas, aunque con quejas sostenidas de los residentes sobre el impacto del costo de vida en el gasto cotidiano.
