Carrie vuelve a la pantalla con la lupa de Flanagan puesta en el aula y en el celular
La miniserie de ocho episodios que Prime Video estrenará el 7 de octubre corre el foco del sótano del baile hacia el hostigamiento cotidiano, con Summer H. Howell al frente de un elenco que incluye a Amber Midthunder y Matthew Lillard.
Dicen que el pueblo chico no tiene secretos, y a veces la escuela es el pueblo chico más cruel que existe. Por eso, cuando un clásico como Carrie vuelve a la pantalla, lo más interesante no es ver de nuevo el plato de sangre sino preguntarse qué cambió mientras no estábamos mirando. Esa es, justamente, la apuesta de la nueva miniserie de Mike Flanagan, que llega a Prime Video el 7 de octubre con ocho episodios y con Summer H. Howell en el papel que inmortalizó Sissy Spacek hace casi medio siglo.
Una Carrie que empieza mucho antes del baile
La historia que Stephen King publicó en 1974 siempre giró en torno a una adolescente con poderes telequinéticos, una madre fanática religiosa y un bullying escolar que termina en tragedia. Lo que cambia en esta versión es que el foco se corre del sótano hacia los pasillos, los grupos de WhatsApp y los living de las casas. Flanagan toma el clásico y lo estira a lo largo de ocho capítulos para mostrar cómo se construye, día a día, el clima que después detona la violencia.
Yo, que crecí leyendo a King con la misma fascinación con la que miraba películas de terror en el videoclub del barrio, confieso que me sigue inquietando más el pasillo del colegio que la escena del incendio. Esa zona gris donde un rumor se vuelve leyenda y un like vale más que un insulto en el recreo. Y ahí, precisamente, es donde se planta esta serie.
El elenco: entre estudiantes y adultos que miran (o no)
- Summer H. Howell interpreta a Carrie White, la protagonista que carga con la vergüenza del cuerpo, la religión extrema de su madre y un poder que no eligió.
- Amber Midthunder es la profesora del instituto Thomas Ewen, una adulta que intenta tender puentes donde otros ya bajaron los brazos.
- Matthew Lillard se mete en la piel del director del colegio, un cargo que, según el propio actor, queda atrapado entre los intereses de alumnos, docentes y familias.
- Alison Thornton y Josie Totah encarnan a dos estudiantes que participan del hostigamiento hacia Carrie, con espacio para explorar sus propios mundos interiores.
Redes sociales: el nuevo sótano del bullying
Porque, claro, ya no alcanza con esconder a la víctima detrás de un locker. Hoy el acoso la persigue hasta la cama, a la una de la mañana, por la pantalla del teléfono. Eso fue lo que señaló Alison Thornton al explicar que la exposición digital hace que la crueldad no termine cuando suena la campana del colegio. Y Amber Midthunder completó la idea: esas plataformas no solo amplifican el daño, también modifican los vínculos y las decisiones que toman los chicos a la hora de juntarse o de excluir a alguien.
Matthew Lillard, mientras tanto, puso el acento en los adultos. Para el actor, la miniserie muestra cómo docentes y directivos tratan de orientar a los jóvenes mientras cada grupo, dentro del instituto, actúa según sus propios intereses. La ventaja, sostuvo, es que ocho episodios dan aire para conocer a esos personajes secundarios que en otras versiones quedaban apenas esbozados.
“Josie Totah contó que pudo explorar rasgos de su personaje que habían recibido menos atención en versiones anteriores, mientras que Alison Thornton destacó la búsqueda de las motivaciones detrás de la crueldad de Chris.”Elenco de la miniserie Carrie
Flanagan no es un improvisado en esto de llevar a Stephen King a la pantalla. YaadaptóEl juego de Gerald, Doctor Sleep y La vida de Chuck, y en televisión dejó su marca con La maldición de Hill House y Misa de medianoche. Se nota, en cada plano, una obsesión por los personajes y por los vínculos que sostiene el terror. No le interesa tanto el susto fácil como lo que se rompe en una familia cuando alguien queda afuera.
Por eso, cuando uno se sienta el 7 de octubre frente a Prime Video a ver esta nueva Carrie, no va a encontrar exactamente lo que recuerda. Va a encontrar, en todo caso, la pregunta de siempre reformulada para estos tiempos: cómo se construye, en silencio, la violencia que después todos dicen no haber visto. Y ahí, en esa incomodidad, es donde la serie promete morder. Habrá que dejarse morder.
Te puede interesar
