Adiós, Lex Luthor: la decisión de Michael Rosenbaum que marcó un antes y un después en Smallville
El actor que encarnó al gran villano de Superman durante siete temporadas eligió irse cuando los creadores originales también se fueron. Una decisión con nombre, apellido y muchas ganas de cambiar de aire.
Dicen que nadie es profeta en su tierra, y algo de eso le pasó a Michael Rosenbaum con Smallville: durante siete temporadas le puso el cuerpo y la sonrisa calculada a un Lex Luthor que se volvió de culto, y en el momento de mayor reconocimiento eligió pegar el portazo. Una decisión que no sorprendió a quienes conocen la historia de la serie, pero que igualmente dejó una marca difícil de borrar en el corazón de los fans de Clark Kent. Porque cuando se fue Rosenbaum, no se fue solamente un actor: se fue el villano que había sostenido durante años la pulseada dramática con el héroe.
Un contrato que terminó donde tenía que terminar
Lo que muchos no saben es que Rosenbaum había firmado originalmente por seis temporadas. Después aceptó quedarse un año más, estirando el vínculo hasta la séptima entrega. Pero cuando llegó el momento de renovar, el actor se sentó a evaluar fríamente su situación y tomó una de las decisiones más difíciles de su carrera. Estaba preparado para seguir adelante y dar un nuevo paso, declaró al recordar aquel momento, en una frase que condensa años de desgaste, de cámaras y de jornadas largas dentro de un mismo personaje. Después de casi doscientos capítulos vestido de villano, quería ver qué había del otro lado, probar otros papeles y crecer profesionalmente antes de que el tipo lo encasillara para siempre.
La salida de los creadores fue la otra mitad de la historia
Pero la ambición profesional, por importante que fuera, no fue el único motor de aquella despedida. Hubo otra decisión, tomada por otras personas, que pesó tanto o más que las ganas de cambiar: la de los propios creadores de la serie. Alfred Gough y Miles Millar, los showrunners que habían imaginado aquella historia adolescente de Superman en un pueblo chico, también dejaron el proyecto al cerrar la séptima temporada. Rosenbaum lo contó sin vueltas en su propio pódcast, Inside of You, donde suele abrirse sin filtro. Si los que habían pensado la serie desde el primer día ya no estaban, qué sentido tenía quedarse, razonó. Con el equipo creativo original afuera, el cierre de la séptima temporada se volvió el mojón natural para terminar una etapa que ya no iba a ser la misma.
Lo que vino después dejó en evidencia que algo había cambiado
Y la octava temporada fue el espejo más cruel de esa sensación. A la salida de Rosenbaum se sumaron las partidas de Kristin Kreuk, la Lana Lang original, y de Laura Vandervoort, que interpretaba a Supergirl. Oliver Queen, el futuro Green Arrow, ganó espacio en el centro de la trama y aparecieron personajes nuevos como Tess Mercer y Davis Bloome. La historia, que había nacido como un drama adolescente en el pueblo natal de Clark, fue corriendo su eje hacia Metrópolis y hacia la vida adulta del héroe. El pueblo chico quedaba atrás, y con él una buena parte del ADN que había hecho especial a Smallville.
El regreso del final y el portazo al multiverso
Igual de fue la forma en que Rosenbaum volvió, o más bien la forma en que eligió no volver a participar de ciertos regresos. Sí reapareció en el episodio final de la serie, despidiéndose como corresponde del personaje que lo había acompañado casi una década. Pero cuando le ofrecieron sumarse al crossover Crisis en Tierras Infinitas, la respuesta fue un no rotundo. No lo convencía la propuesta y, sobre todo, no quería compartir escena con otras versiones del Lex Luthor. Solo hay sitio para un Lex. Si van a hacer una historia sobre el multiverso, no quiero estar con otros Lex, dijo con una sinceridad que dejó poco lugar para el marketing.
Después de Smallville: cine, comedia y la Liga de la Justicia animada
El tiempo le dio la razón a Rosenbaum, o al menos le permitió mostrar que había mucho más para explorar afuera de Smallville. Se lo vio en la comedia Impastor, donde cambió la solemnidad del villano por la mueca de un pastor evangélico trucho, y también se lució en las dos últimas entregas de Guardianes de la Galaxia, además de prestar su voz al Flash en varias producciones animadas de DC. Un recorrido que confirma que la salida fue justamente eso: una puerta que se abrió, no una ventana que se cerró.
¿Y si hay una Smallville animada? La pista que dejó el propio Rosenbaum
Lo más jugoso de los últimos tiempos, sin embargo, es un rumor con forma de proyecto: Rosenbaum viene hablando de una posible continuación animada de Smallville, junto a Tom Welling, la versión adulta que mejor recuerde el público, y nada menos que los propios Gough y Millar. Según el actor, buena parte del elenco estaría dispuesta a ponerles otra vez la voz a sus personajes, en una historia animada que les permitiría cerrar la saga como siempre soñaron los fans más fieles. Todavía no hay fecha confirmada ni un anuncio formal, pero si algo enseña la historia de Smallville es que las despedidas, en esta serie, nunca son las últimas. Quién te dice que, después de tanto tiempo, este sea el capítulo que finalmente estén esperando los que crecieron mirando a Clark Kent pelear contra su ex amigo convertido en villano. Y a mí, que sigo esta historia desde hace años, me cuesta no ilusionarme.
