Zverev bancó la tormenta de Bublik y sacó pasaje a cuartos en Shanghái
El alemán ganó en tres sets, con dos tie-breaks incluidos, y ahora lo espera De Miñaur, que viene con nueve victorias en sus últimos diez partidos.
Acá estoy, escribiendo de tenis bajo amenaza constante de ráfagas que me vuelcan el café. Pero bueno, al menos en Shanghái las condiciones climáticas parecieron jugarle en contra a Bublik, porque el kazajo sacó como si no hubiera mañana y igual terminó perdiendo.
El alemán Zverev venció a Bublik por 7-6, 4-6 y 7-6 en los octavos de final del Masters 1000 de Shanghái, en un partido que se definió dos veces en tie-break y donde el saque fue el gran protagonista. El kazajo metió 20 aces, cinco más que su rival, pero se topó con una doble falla en el momento menos indicado y se quedó afuera.
Un partido de saque y paciencia
- Bublik registró 20 aces, pero también ocho dobles faltas, lo que le terminó costando caro en los momentos clave.
- Zverev cometió apenas una doble falta y convirtió 42 puntos al resto, contra 21 de su rival.
- El primer set se definió en tie-break con un primer parcial ajustado que terminó 7-6 para el alemán.
- El segundo set fue el único que no necesitó desempate: Bublik se lo llevó 6-4.
- El tercer set volvió a la lógica del primero y otra vez la historia terminó 7-6, esta vez a favor del alemán.
Lo que queda en el aire es si esa paridad en los games sin quiebres fue mérito del servicio o demérito de los devolvers. La realidad es que el alemán, en los puntos decisivos, mostró la solidez que lo caracteriza. Bublik, en cambio, pagó caro sus desatenciones con el segundo saque.
Ahora viene De Miñaur
En cuartos lo espera el australiano De Miñaur, que viene dulce: nueve victorias en sus últimos diez partidos y un triunfo contundente sobre Khachanov por 6-3 y 6-4. Será un cruce de estilos: la potencia y altura del alemán contra la velocidad y los ángulos del oceánico.
¿Podrá Zverev bancar el ritmo ante un rival que no le regalará ni un metro de cancha? El desgaste físico y mental del partido con Bublik puede pasarle factura, aunque el historial reciente del alemán en sets cerrados es más que bueno.
Lo concreto: Zverev sigue vivo en Shanghái y el torneo empieza a tomar forma. Mientras tanto, uno acá sigue peleando con la ventana abierta y el viento que amenaza con tirarme la laptop. El fixture del finde lo trae la garganta y la cancha: De Miñaur contra Zverev, en el court central del Masters 1000 chino. Chau, hasta la próxima.
