Vojvoda se prende del cargo con alfileres y Racing se hunde en el fondo de la Zona B
Tras la derrota ante Huracán en el Ducó, el técnico de la Academia ratificó que no piensa dar un paso al costado pese a los cantos de renuncia que bajaron desde la tribuna. Un triunfo en nueve fechas, último en su zona y la ilusión puesta en la Copa Argentina.
Arrancamos con la clásica: si Vojvoda se paró en la conferencia en Parque Patricios y el viento no se lo llevó, es porque algo todavía lo sostiene. Lo que no lo sostiene es el resultado. Racing perdió otra vez, esta vez 2-1 contra Huracán en el Ducó, y el técnico salió a dar la cara con un panorama que ya es costumbre: un triunfo en nueve fechas, cinco puntos sobre 27 posibles y el último puesto de la Zona B del Torneo Clausura 2026. La planilla no miente, aunque duela.
El Pelado, como le decimos en la tribuna, fue directo. No se escondió detrás de eufemismos ni de la clásica muletilla del proceso. Admitió que el momento es durísimo, que no encuentra las soluciones y que el dolor lo come por dentro, pero plantó bandera en el banco de suplentes. Los números lo acompañan en el diagnóstico, pero lo contradicen en la receta: tres caídas al hilo, seis derrotas en los últimos nueve partidos y una distancia de ocho puntos respecto de la zona de playoffs cuando todavía quedan 21 en juego.
El afuera de la sala y la frase que buscó cerrar el debate
“¿Quieren que abandone?, ¿qué abandone a mis jugadores? Yo no me siento que no sirvo. Siento que no gano partidos y me duele, pero no creo que no sirva. Siento un dolor enorme por mí, por mis jugadores.”Juan Pablo Vojvoda
La conferencia tenía un condimento extra: mientras Vojvoda hablaba, desde afuera del salón se colaron los cantos de siempre pidiendo su salida. El técnico los escuchó, los masticó y los usó como combustible para su mensaje. Es una apuesta arriesgada. Cuando la gente empieza a cantar en tu contra en medio de una conferencia, el margen de error se achica hasta volverse invisible, y este Racing ya viene con la lupa encima desde hace rato.
El fixture inmediato y la última bala
- Sábado: Racing recibe a Talleres en el Cilindro de Avellaneda, por la fecha 10 del Clausura 2026.
- Miércoles siguiente: visita a Platense en Vicente López, en un cruce directo por la pelea de abajo.
- Copa Argentina: semifinal frente a Boca Juniors en fecha y sede a confirmar, la única competencia donde la Academia sigue con vida.
- Lo que viene después: cierre de fase de grupos ante Independiente Rivadavia de Mendoza, otro rival directo en la tabla.
Mientras el torneo local se le escapa entre los dedos como pelota mojada en la tribuna visitante, a Vojvoda le queda una sola ilusión ordenada: la Copa Argentina. El cruce con Boca es de esos partidos que no necesitan contexto ni estadísticas, porque se juegan solos. Ganar ahí compra aire, compra tiempo y, sobre todo, compra la posibilidad de seguir sosteniendo ese discurso de no aflojar. Pero si el domingo en el Cilindro no aparece una versión mínimamente convincente del equipo, la pregunta que hoy parece retórica va a dejar de serlo. Y el Pelado lo sabe.
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