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Una cifra cero y un DNI en el molinete: cómo funcionará el subte gratuito para jubilados en la Ciudad de Buenos Aires

La Legislatura porteña sancionó una ley que elimina la credencial física y vincula la gratuidad al documento nacional de identidad. El alcance, los requisitos, los topes de ingresos y los plazos que faltan hasta que el beneficio esté operativo.

Por Santiago YurquinaMinería y litio · 28 de agosto de 2026 · hace 14 min

La cifra que mejor resume la nueva norma porteña sobre el subte es, paradójicamente, un cero: cero costo, cero trámite de tarjeta especial y cero tope horario. La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó una ley que habilita a jubilados y pensionados a viajar sin pagar boleto en toda la red de subterráneos, sin necesidad de gestionar un pase adicional: una vez completado el alta en el sistema, basta con apoyar el Documento Nacional de Identidad en el molinete habilitado para que la barrera se libere.

El beneficio alcanza a quienes perciban hasta dos coma cinco haberes mínimos previsionales y acrediten domicilio en territorio porteño. También quedan comprendidos los retirados de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de Seguridad que vivan en la Ciudad y se mantengan dentro del mismo tope de ingresos, según quedó plasmado en el texto aprobado.

Sin franja horaria y con vigencia de cinco años

A diferencia de esquemas anteriores, la gratuidad no tiene restricciones de horario: rige todos los días durante todo el tiempo de servicio de la red, una diferencia operativa concreta para quienes necesitan combinar turnos médicos tempranos, trámites fuera del horario bancario o traslados nocturnos. La habilitación tendrá una vigencia de cinco años con posibilidad de renovación, siempre que el beneficiario continúe cumpliendo las condiciones de residencia e ingresos previstas en la norma.

  • DNI con domicilio actualizado en la Ciudad de Buenos Aires.
  • Comprobante de domicilio que respalde esa residencia.
  • Constancia que acredite el nivel de ingresos previsionales, dentro del tope de dos coma cinco haberes mínimos.
  • Tramitación presencial en las sedes comunales, donde la administración registra al beneficiario en el sistema y habilita el acceso en el molinete.

La sanción ya está firme, pero la puesta en marcha depende de la reglamentación, que dispone de un plazo máximo de sesenta días para completarse. En ese período se definirán los mecanismos de validación, la operatoria técnica en cada estación y la fecha exacta desde la cual el beneficio estará disponible para ser utilizado en la práctica por los usuarios alcanzados por la ley.

En el plano estrictamente presupuestario, el impacto para cada beneficiario será directo: el ahorro equivale a la tarifa vigente del subte en cada viaje, una erogación que suele repetirse varias veces por semana en los hogares porteños que dependen de la red para movilidad cotidiana. Para la administración de la Ciudad, en tanto, la medida representa una erogación adicional que se financiará con recursos propios del distrito, sin compensación específica por parte de la administración nacional.

Lo que falta definir en los próximos sesenta días

Hasta tanto se publique la reglamentación, ningún jubilado podrá aún apoyar su DNI en el molinete y obtener el paso libre. El decreto o resolución que dicte el Poder Ejecutivo porteño precisará la forma en que el sistema reconocerá al usuario, el mecanismo de actualización de datos ante cambios de domicilio o de haberes, y el procedimiento para la renovación periódica del beneficio una vez cumplidos los cinco años de vigencia inicial. También quedará por establecer la interacción técnica con el sistema SUBE, ya que el reconocimiento se hará mediante el DNI en el molinete y no a través de la tarjeta física.

SY
Santiago YurquinaMinería y litio

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