Un revólver en la mochila de un alumno de 15 años se disparó dentro de un colegio privado de La Matanza
La detonación fue accidental en el Instituto Jesús María Plaza de Villa Dorrego, no hubo heridos y la Justicia investiga cómo llegó el arma a manos del adolescente; la madre dijo que podría haber sido de su pareja.
Un revólver calibre .32 que un alumno de 15 años llevaba en su mochila se disparó de manera accidental en las instalaciones del Instituto Privado Jesús María Plaza, ubicado sobre Matienzo al 6200, en el barrio de Villa Dorrego, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires. El episodio, confirmado por las autoridades del colegio y por la Policía de la Provincia, no dejó personas heridas y motivó la apertura de una causa judicial para esclarecer las circunstancias en las que el arma ingresó al establecimiento y terminó detonando al ser apoyada en el piso.
El revólver, la mochila y un disparo accidental
Según reconstruyó el director del establecimiento, Alberto Bean, el estudiante se disponía a dejar su mochila sobre el suelo cuando se produjo la detonación, sin que en ningún momento haya amenazado a otros alumnos ni haya dirigido el arma contra ninguna persona dentro del colegio. Personal de la Comisaría Sur 4ª de Villa Dorrego se hizo presente en el lugar y secuestró un revólver calibre .32 sin denominación de fábrica visible, aunque con número de serie, en cuyo tambor se contabilizaron cinco municiones intactas y una ya percutida, correspondiente a la que se disparó en el interior del aula. El sector fue preservado para la intervención de los peritos que debían trabajar sobre el arma, mientras los efectivos tomaron declaraciones a los responsables de la institución.
El adolescente fue sometido a una revisión médica en el marco de las actuaciones judiciales para determinar si había sufrido lesiones a raíz del disparo, en tanto la fiscalía interviniente evaluaba todavía, al cierre de la jornada, si correspondía disponer su detención o adoptar alguna otra medida en el marco de la investigación que busca determinar cómo obtuvo el revólver y bajo qué circunstancias lo introdujo al colegio.
La palabra del colegio y el trabajo con las familias
En diálogo con la prensa, Bean explicó que la escuela activó el protocolo correspondiente para el nivel secundario y que, pese a la conmoción generada por el episodio, las clases se dictarán con normalidad durante la jornada siguiente, en la que además se llevará adelante una reunión con las familias de la comunidad educativa. El directivo señaló también que el alumno involucrado no registraba antecedentes de indisciplina dentro del establecimiento y que, por ese motivo, prefirió no ampliar detalles públicamente con el objetivo de resguardar a los menores de edad que forman parte de la comunidad del Jesús María Plaza.
El director adelantó, además, que el colegio recibirá el miércoles a dos equipos de asistencia que trabajarán con estudiantes y familiares en el acompañamiento psicológico posterior al hecho, y formuló un pedido expreso a los adultos responsables para que conversen con sus hijos sobre lo ocurrido. En ese marco, la institución aseguró que el abordaje se realizará de manera conjunta entre los equipos profesionales externos y el equipo de conducción del colegio.
La pista sobre el origen del arma
De acuerdo con la información a la que accedió este portal, la madre del adolescente se presentó en la escuela luego de ser notificada del episodio y declaró ante las autoridades que desconocía de qué manera su hijo había conseguido el revólver. Según su testimonio, recogido por la fiscalía, el arma podría pertenecer al padre del chico, de quien ella se había separado recientemente tras una discusión en la vivienda familiar, lo que abrió una línea de investigación orientada a establecer la cadena de tenencia y la responsabilidad de los adultos en la llegada del arma de fuego a manos del menor.
