Trece albicelestas en la jaula de Nueva York: el US Open que se viene
Del debut bravo de Navone contra Djokovic a la pelea de Cerúndolo con Misolic: cómo quedó la suerte de los argentinos en el último Grand Slam del año.
A esta altura del año uno ya sabe que el viento en Flushing Meadows no perdona: te seca las pelotas, te levanta el polvo del court y te arruina el peinado a los tres games. Pero este año, además, les sopla en contra a los argentinos. Son trece los que se presentan en el US Open, once pibes y dos mujeres, y el sorteo no fue precisamente una caricia. El último Grand Slam de la temporada arranca el domingo en Nueva York y, como siempre, los nuestros llegan con la ilusión a cuestas y la mochila cargada de partidos bravos desde el primer día.
El debut más bravo: Navone contra el rey
Mariano Navone, el Rasta como le dicen en el circuito, tendrá la prueba más exigente del grupo: se mide nada menos que con Novak Djokovic, cuatro veces campeón del Abierto de los Estados Unidos. Será el primer cruce entre ambos en el profesionalismo. Dicen que en Nueva York el aire mueve las pelotas, pero moverle el arco al serbio es otro cantar. Navone llega con el crédito de una temporada sólida y el ranking 48 del mundo; Djokovic, con la chapa de siempre y el quinto puesto. Chau, debut bravo.
Los cruces de los demás varones
Francisco Cerúndolo, el mejor ubicado de la legión (25°), debuta ante el austríaco Filip Misolic, un pibe que viene de la qualy. Si gana, en segunda lo espera Camilo Ugo Carabelli o el alemán Jan-Lennard Struff, dependiendo de cómo se acomode el cuadro. Tomás Etcheverry abre contra el checo Vit Kopriva y necesita volver a ganar: no festeja desde el 23 de julio. Thiago Tirante, el platense que viene de hacer historia en Cincinnati eliminando al propio Djokovic y llegando a cuartos de un Masters 1000, choca con el francés Adrian Mannarino, un cliente complicado de pasto rápido.
Sebastián Báez, que se retiró en Winston-Salem y dejó dudas sobre su físico, va contra el local Brandon Nakashima. Juan Manuel Cerúndolo se cruza con Casper Ruud, con historial favorable por 2 a 1 aunque el noruego le ganó el último en Canadá. Román Burruchaga se mide con el ruso Karen Khachanov. Facundo Díaz Acosta, que entró por bajas de otros, va ante el francés Quentin Halys. Marco Trungelliti, el veterano que vuelve a la pista grande del US Open después de siete años, se enfrenta al chino Juncheng Shang. Y Francisco Comesaña cierra la lista masculina contra el italiano Flavio Cobolli.
Las mujeres y la enfermería
Solana Sierra tendrá un estreno durísimo contra la ucraniana Elina Svitolina, novena del mundo. La platense llega con el ranking 87 y la convicción de que en este circuito hay que animarse. Nadia Podoroska, gracias al ranking protegido, vuelve a un main draw y se mide con la suiza Simona Waltert. Poca, pero importante presencia femenina albiceleste.
En el arranque del cuadro hay que mirar también lo que dejó la enfermería. Báez se retiró en Winston-Salem y Cerúndolo, el de Buenos Aires, terminó el partido con molestias. Mientras tanto, Tirante llega con la confianza por las nubes después de su semana soñada en Cincinnati. Es el cuadro que es: con el viento en contra y la ilusión a favor.
