Siete estrenos de Netflix para septiembre: de Guy Ritchie a Pérez-Reverte, un mes para no desatender la pantalla
Regresos esperados, una sorpresa animada, una biopic inquietante y una miniserie española con aroma de clásico: el catálogo de septiembre en Netflix ofrece material para todos los gustos y se anima a cerrar el tercer trimestre con cartas fuertes en géneros muy distintos.
Dicen que septiembre arranca con la cabeza todavía en la playa y los pies que ya pisan el asfalto, y algo de eso tiene este calendario que la plataforma acaba de desplegar: un menú variado que va de la comedia con corbata albiol de Guy Ritchie hasta el costal de libros viejos que respira cada vez que un escritor argentino se cruza en el camino, pasando por una animación que se da el lujo de volver apenas cinco meses después de su primera entrega, una rareza que, créanme, no se ve seguido.
Los regresos y la sorpresa animada
El mes abre con The Gentlemen, la serie nacida de la película de Ritchie, que vuelve con Theo James y Kaya Scodelario al frente de un elenco que ya había conquistado a buena parte del público en su primera vuelta por la pantalla hace dos años. La fórmula se repite porque funciona: gánsteres con humor, diálogos filosos y un Londres que parece sacado de un cuadro, pero con mala leche.
La sorpresa, y acá lo digo con genuina curiosidad, es el spin-off animado de Stranger Things, cuya segunda temporada se estrena apenas cinco meses después de la primera. Es un ritmo de producción que rompe con lo que estamos acostumbrados a ver, no sólo en esta franquicia sino en la industria en general, donde lo habitual es esperar años para una continuación. Habrá que ver si la urgencia le juega a favor o en contra, pero el movimiento, cuanto menos, llama la atención.
True crime con cambio de mando y el Larraín que vuelve a la carga
La antología criminal que se hizo conocida con el caso Jeffrey Dahmer cambia de protagonista y de época en su nueva temporada: Ella Beatty toma las riendas del reparto, secundada por nombres de mucho peso como Charlie Hunnam, Vicky Krieps, Rebecca Hall y Sarah Paulson. Es un recambio interesante, porque le saca al ciclo ese aroma de repetición que suelen tener las antologías cuando se acomodan demasiado en su propio molde.
Y acá me permito una satisfacción personal: Pablo Larraín vuelve a Netflix con una miniseries basada en un libro de Mariana Enriquez, una autora que viene sacudiendo la literatura en castellano desde hace rato con sus historias donde lo sobrenatural nunca termina de ser del todo sobrenatural. La premisa es de esas que atrapan: una médica recién jubilada que siempre ignoró su capacidad para hablar con los muertos hasta que descubre que su sobrina comparte ese don, pero de un modo distinto. Tiene toda la pinta de un thriller íntimo, de los que Larraín sabe filmar como pocos.
La comedia que crece, la biopic que incomoda y la isla que atrapa
- Una secuela de una comedia clásica de fines de los años ochenta, ahora centrada en la hija de los personajes originales, interpretada por Maleah Joi Moon, que transita su vida universitaria con todo lo que eso implica.
- Una película sobre Ted Kaczynski, el terrorista que actuó en Estados Unidos durante casi dos décadas, con Jacob Tremblay, Russell Crowe y Shailene Woodley en el reparto y la dirección de Janus Metz Pedersen, responsable del biopic Borg McEnroe.
- Una miniserie española basada en una novela de Arturo Pérez-Reverte, con José Coronado, María Valverde y Maribel Verdú, ambientada en 1959 en un islote cerca de Mallorca donde trece personas quedan aisladas tras aparecer una de ellas muerta.
Mirando el conjunto, septiembre se presenta como un mes pensado para cerrar el tercer trimestre con títulos que abarcan públicos bien distintos, y uno se queda con la sensación de que la plataforma apuesta a no aburrir: hay lugar para la risa, para el escalofrío, para la animación, para el true crime y para el drama histórico, todo acomodado en un calendario que, si uno se organiza, da para varias semanas de sobremesa y discusión.
A mí, personalmente, me genera más expectativa el cruce entre Larraín y Enriquez, porque cada vez que un director chileno se mete con un material argentino de estas características suele salir algo que no se parece a nada de lo que ya vimos. Pero le confieso que la miniserie de Pérez-Reverte también me tira de la manga: una isla mallorquina, un muerto entre los vivos y un elenco español de esos que garantizan densidad dramática. Veremos cuál termina ganando la pulseada en mi propio sofá.
