Rockstar promete acortar los plazos: lo que dejó listo para GTA 6 quedará firme y empujará los proyectos que vienen
Los codirectores de desarrollo del estudio anticiparon que el motor, las herramientas y el equipo consolidados en Grand Theft Auto 6 no se desmontarán y abren la puerta a ciclos más cortos tras ocho años de espera.
Dicen los que saben de tientos y madrugones que el mejor arado es el que no se desarma después de la cosecha, porque al otro año hay que volver a empezar y se pierde el tiempo en volver a enhebrar las piezas. Algo de esa lógica campeira parece haber calado hondo en Rockstar Games, donde los responsables técnicos salieron a asegurar que la maquinaria que terminaron de aceitar para Grand Theft Auto 6 quedará en pie y les permitirá recortar los tiempos de desarrollo que durante ocho años tuvieron en vilo a los fans de la saga.
Lo que viene a cuento es que el lanzamiento de GTA 6 está previsto para noviembre y va a cerrar un ciclo inusual para el estudio: nada menos que ocho años separarán esta entrega de Red Dead Redemption 2, su último gran estreno. Una espera que, según admitieron los propios codirectores de desarrollo, no tiene por qué repetirse.
Un motor que se queda y un equipo que se consolida
Phil Hooker, codirector de desarrollo, lo planteó en términos muy concretos y casi con alivio de quien terminó de armar un rompecabezas enorme. "El motor, las herramientas y el equipo que construimos durante este proyecto nos permitirán hacer las cosas más rápido", señaló. Y completó con una frase que suena a definición de época para el estudio: "Siento la confianza de que podemos construir sobre esto e ir más hacia los lados que hacia arriba para crear contenido más atractivo".
La idea que dejó Hooker es que la pulseada de acá en más no será tanto volver a subir una montaña desde la base, sino expandirse desde una meseta ya conquistada. Algo así como lo que ocurrió cuando Grand Theft Auto 3 estableció la arquitectura tridimensional de la saga y un año después, en 2002, llegó Vice City montado sobre esa misma base. Los tiempos entre aquellos dos títulos fueron cortos justamente porque el segundo heredó el andamiaje del primero.
“Cambiamos muchísimas cosas de raíz en este proyecto. Pero ahora que está terminado, no lo vamos a desmantelar.”Aaron Garbut, codirector de desarrollo de Rockstar Games
Garbut, por su parte, fue todavía más tajante y dejó en claro que la transformación tecnológica ya está cerrada y no hay intención de dar marcha atrás. Esa frase tiene peso si se piensa en la cantidad de proyectos que a lo largo de los años quedaron a medio camino en distintos estudios cuando se decidía empezar de cero con cada nueva entrega.
- Motor propio renovado y consolidado durante el desarrollo de GTA 6, que se mantendrá como base para los próximos títulos.
- Herramientas de producción ya aceitadas, listas para reutilizarse sin tener que reconstruirlas desde cero.
- Un equipo de desarrollo que terminó de cohesionarse en un proyecto de gran escala y que conserva su formación.
- Una filosofía de estudio que, según sus codirectores, apunta a expandirse en contenidos antes que a empezar cada juego desde la base.
¿Y después de GTA 6, qué? Las señales apuntan a Red Dead
Aunque Rockstar no confirmó oficialmente su próximo proyecto, las voces que vienen tanto de adentro como de afuera del estudio hace rato que marcan una dirección. Dan Houser, cofundador y exguionista principal de la casa, dijo hace un año que una secuela de Red Dead "probablemente sucederá", y Roger Clark, el actor que le dio vida a Arthur Morgan en Red Dead Redemption 2, también consideró inevitable un nuevo capítulo de la franquicia, que lleva acumuladas más de 60 millones de copias vendidas, aunque aclaró que no maneja información interna y que habrá que armarse de paciencia antes de novedades firmes.
Por ahora, la cabeza de todo el mundo en Rockstar está en el estreno de noviembre. Lo que dejaron por escrito los responsables técnicos es una promesa fuerte y que hasta ahora pocas veces habían hecho en público: la próxima espera no va a ser tan larga. Y esa sola idea, después de ocho años de silencio entre un gran juego y otro, alcanza para cambiarle el ánimo a cualquiera que haya seguido de cerca la trayectoria del estudio.
Les confieso que mientras leía estas declaraciones me volvió a la memoria la vez que esperé, paciente, el estreno de Red Dead Redemption 2 después de haberle dado miles de horas a GTA V, y lo que se siente cuando un estudio tan querido se toma tanto tiempo entre una obra maestra y la siguiente. Que ahora digan que aprendieron a no desarmar la fábrica después de cada gran juego me parece, en el llano, una de las mejores noticias que podían darle a los jugadores que, como uno, crecieron esperando estas entregas como se esperan las fiestas grandes del pueblo.
Te puede interesar
