Pettinato bajó el telón antes de levantarlo: la salud lo frenó en Málaga y el público vuelve a su casa con la plata en el bolsillo
La sala La Cochera Cabaret decidió devolver el dinero de las localidades de manera automática y sin que los espectadores tengan que hacer ningún trámite. Mientras tanto, el artista ya piensa en volver el año que viene con un bonus para los fieles de la ciudad.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, y esta vez la frase le calza justo al show que Roberto Pettinato tenía previsto ofrecer el sábado 3 de octubre a las 22 en La Cochera Cabaret, en pleno corazón de Málaga. La función, titulada Gracias x todo y enmarcada en su gira española de stand-up, terminó suspendida por problemas de salud del propio artista, y lo que podría haber sido un dolor de cabeza para quienes habían comprado su localidad se transformó, al menos en parte, en una solución práctica: la sala confirmó que reintegrará el dinero de manera automática, sin que los espectadores tengan que mover un dedo ni hacer fila en la puerta del teatro.
Conviene explicar primero qué significa la cancelación antes que entrar en los detalles administrativos, porque no se trata simplemente de un show que se cae: detrás hay una gira, un formato muy puntual y un cuerpo que, por estas horas, le está pasando la factura al músico y conductor. Pettinato atraviesa en Madrid una racha de tos y pérdida de volumen de voz que ya lleva cinco días y que, según contó él mismo en un video publicado en su cuenta de Instagram, le impide subirse a un escenario a dar un unipersonal. Por eso La Cochera Cabaret emitió un comunicado en el que confirmó la suspensión por cuestiones de salud y le transmitió sus deseos de pronta recuperación.
Cómo y cuándo se devuelve la plata
- El reembolso se hará por el mismo medio de pago que se utilizó al comprar la entrada, ya sea tarjeta, transferencia u otra vía.
- No hay que completar formularios, mandar mails ni presentarse en la boletería: el proceso es automático.
- El plazo estimado es de siete días naturales contados desde la comunicación oficial de la sala.
Quien haya sacado su entrada para ver a Pettinato en Málaga puede respirar tranquilo: la plata vuelve sola, sin peregrinar por cajas ni gestores, algo que no siempre ocurre en el mundo del espectáculo y que vale la pena destacar, porque a veces las cancelaciones dejan al público dando vueltas con un voucher en la mano y nadie que le explique qué hacer.
El show que era y el show que no fue
Gracias x todo no es un show musical al uso: es un unipersonal de stand-up, bien distinto de lo que Pettinato viene haciendo con Sumo x Pettinato, el proyecto en el que revisita el legado de Sumo junto a su hijo, y a su vez muy lejos del perfil de conductor que lo popularizó en la televisión argentina. En esta gira, el artista ya había pasado por Madrid, donde el 23 de septiembre ofreció una función en La Escalera de Jacob, dentro de un recorrido que busca llevarlo por distintas ciudades de España con este formato más íntimo y de humor, pensado para una hora de butaca y micrófono, no para un recital con banda y luces.
“Quiero pedirles muchísimas disculpas a toda la gente de Málaga.”Roberto Pettinato, en un video publicado en su cuenta de Instagram
En su mensaje, el artista reconoció que la suspensión lo dejaba con un sabor amargo, sobre todo porque sabe que el público andaluz se moviliza con una calidez especial. Por eso no se limitó a pedir disculpas: también dejó un compromiso que va más allá de lo contractual, y que a mí, como cronista de estas cosas, me parece una de esas movidas que separan a un artista que pasa de largo de uno que, cuando puede, devuelve aunque sea una migaja de lo que recibió.
“Les voy a hacer un bonus especial a todos los de Málaga que fueron con tanto cariño.”Roberto Pettinato, en el mismo video de Instagram
Esa promesa de volver el año próximo con algo adicional para los fieles de Málaga no es todavía una fecha confirmada: por ahora no hay show reprogramado, solo la voluntad expresa del artista, expresada en un video casero desde un hotel madrileño, con la voz rasposa y la palabra atragantada por la tos. La distancia entre la buena intención y el escenario puede ser corta o larga, y en esto de la música y el humor uno aprende que las promesas en redes hay que tomarlas con fe pero también con prudencia.
Lo concreto, al cierre de esta nota, es lo siguiente: las entradas se reintegran en unos siete días, no hay que hacer ningún trámite y la sala ya oficializó el procedimiento. Lo que queda en el aire es la fecha de la revancha, esa función extra que Pettinato quiere regalarles a los malagueños que se quedaron con las ganas, y que seguramente se conocerá cuando la garganta le permita volver a proyectar la voz y, sobre todo, cuando él mismo decida que está en condiciones de cruzar otra vez la línea que separa a un paciente de un comediante listo para hacer reír a un teatro lleno.
Yo, que vengo siguiendo estas idas y vueltas entre escenarios argentinos y españoles desde hace años, confieso que esta cancelación me deja un gusto mitad alivio, mitad tristeza: alivio, porque el sistema de devolución parece serio y automático, y tristeza, porque uno sabe que cuando un artista se baja de un escenario por enfermedad, lo que se pierde esa noche no se recompone con un bonus, por más generoso que sea. Pero también me deja una sensación humana, cercana, casi de bar de pueblo: la de un tipo que, con la voz hecha pedazos, igual se toma el trabajo de pedir disculpas mirando a cámara y prometer volver. Y en tiempos donde muchas cancelaciones llegan con un escueto comunicado y un silencio posterior, eso, créanme, todavía vale.
