Nicolas Cage, el actor que se animó a ser dos en una misma película
«Adaptation» vuelve a poner el foco en uno de los intérpretes más versátiles de Hollywood, capaz de moverse entre el drama, la comedia y el cine de acción con la misma naturalidad con la que se desdobló en la película de Spike Jonze.
Dicen que el que mucho abarca poco aprieta, pero en el cine pasa lo contrario: hay actores que se animan a meterse en tantas pelotas que terminan haciendo historia. Nicolas Cage es uno de esos. Y si hay una película donde esa capacidad quedó a la vista, esa fue «Adaptation», la rareza que Spike Jonze dirigió en 2002 con guion de Charlie Kaufman y que tomó como punto de partida un libro de Susan Orlean sobre el mundo de la jardinería y la obsesión.
Antes de entrar de lleno en la propuesta, vale la pena entender de qué va la cosa, porque «Adaptation» no es una película cualquiera. La historia gira en torno al propio proceso de adaptar un libro al cine, y ese juego de espejos se vuelve el verdadero tema. En medio de esa ensalada creativa, Cage hace algo que muy pocos se bancan: interpreta un doble papel, poniéndole el cuerpo tanto al gemelo más lanzado como al más inhibido, como si le estuviera mostrando al público las dos caras de un mismo artista frente a una página en blanco.
Una carrera que va del Óscar al tráfico de armas
- «Leaving Las Vegas» (1995): el papel que le valió el Óscar al mejor actor, con una actuación devastadora como un guionista alcoholizado.
- «Al límite» («Bringing Out the Dead», 1999): drama dirigido por Martin Scorsese con guion de Paul Schrader, donde encarna a un paramédico que se deshace física y mentalmente en las calles de Nueva York.
- «El hombre del tiempo» («The Weather Man», 2005): comedia dramática de Gore Verbinski sobre un hombre cuya vida se le va de las manos.
- «El señor de la guerra» («Lord of War», 2005): drama criminal de Andrew Niccol centrado en el tráfico internacional de armas.
- «Adaptation» (2002): la apuesta de Spike Jonze y Charlie Kaufman, donde Cage se desdobla para mostrar las dos caras de la creación.
Lo lindo de mirar la trayectoria de Cage con un poco de distancia es que uno descubre que no fue nunca un actor de un solo registro. Mientras era estrella de acción y llenaba salas en los noventa, también se daba el lujo de hacer papeles incómodos, de esos que no garantizan un éxito de taquilla pero que dejan huella. La academia se lo reconoció con aquel Óscar por «Leaving Las Vegas», y el público fue sumándose a cada nueva sorpresa que le aparecía en la pantalla.
Con «Adaptation», la propuesta es tan jugosa como rara. Jonze y Kaufman no se quedaron en contar la historia del libro de Orlean, sino que metieron adentro de la película el propio tormento de quien tiene que adaptarla. Es cine que piensa sobre el cine, literatura que se cruza con la pantalla, y un actor que se presta al juego de desdoblar su propia imagen. Para quien se anime a revisitarla, la experiencia termina siendo un espejo donde cada uno puede ver cómo una idea se transforma cuando cambia de formato.
A mí, cada vez que vuelvo a pensar en esta película, me vuelve la misma sensación de asombro de la primera vez. Cage no hace dos personajes y ya: los hace convivir en la misma escena, los enfrenta, los complementa. Y uno, como espectador, se queda con la sensación de haber visto el detrás de cámara de una idea, el momento exacto en que un texto deja de ser palabras y se vuelve imagen. Quedan abiertos, entonces, dos caminos para el lector curioso: revisar «Adaptation» o animarse a recorrer esa filmografía diversa que sigue dando sorpresas. ¿Con cuál de las interpretaciones de Cage se quedan ustedes?
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