Mario Boskis: "Tener un propósito y vínculos cercanos puede acompañar una vejez más larga"
El cardiólogo repasó los hábitos que, según dijo, favorecen la longevidad y los cuidados para evitar infecciones respiratorias en los meses de frío. Recomendó barbijo ante síntomas, lavado de manos y vacunas orientadas por el médico de cabecera.
Salir a la calle, encontrarse con alguien para tomar un café y seguir haciendo aquello que a uno lo entusiasma son gestos sencillos que, bien sostenidos en el tiempo, pueden hacer una diferencia enorme en la vejez. Lo dijo el cardiólogo Mario Boskis, que en una charla reciente repasó qué hábitos ayudan a vivir más y mejor después de los sesenta, y qué cuidados conviene mantener cuando bajan las temperaturas y empiezan a circular los virus respiratorios que todos los años preocupan a los adultos mayores y a sus familias.
Yo vengo escuchando hace rato que la longevidad no depende solo de la dieta o de los análisis clínicos, y lo que planteó Boskis va en la misma línea: sostuvo que conservar un propósito de vida, mantener amistades y no cortar la comunicación con la familia son factores que ayudan a evitar el aislamiento y, con eso, a proteger la salud. Lo dijo vinculando esa idea con el concepto japonés de ikigai, esa palabra que sirve para nombrar la razón por la que uno se levanta cada mañana con ganas de hacer algo.
Los vínculos como motor
Para el especialista, la posibilidad de seguir con una actividad depende de lo que permita el cuerpo de cada persona, y la edad por sí sola no debería ser motivo para abandonar lo que genera bienestar. En ese sentido, Boskis fue claro al remarcar que mantener ocupaciones, seguir en contacto con amigos y conservar la comunicación cotidiana con la familia son pilares que, en su lectura, favorecen una vejez más larga y con mejor calidad de vida. Es, en definitiva, una invitación a no recluirse y a cultivar los lazos que cada uno tiene.
Los cuidados del invierno
Ahora bien, esa vida activa y social convive con una época del año que en la Argentina se vuelve complicada por las infecciones respiratorias. Boskis explicó que durante el invierno se combinan una mayor circulación de virus con más tiempo compartido en ambientes cerrados, y que estar en esos espacios con personas que están cursando una infección aumenta las chances de contagio. Por eso insistió en una serie de pautas que, dijo, son las más importantes para reducir riesgos en los meses fríos.
- Usar barbijo cuando se tienen síntomas respiratorios, para proteger a los demás y reducir la posibilidad de transmitir la enfermedad.
- Lavarse las manos al llegar a casa, al llegar al trabajo y antes de comer, ya que muchas infecciones se transmiten por el contacto con superficies contaminadas.
- Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas que corresponde aplicarse, porque cada paciente tiene antecedentes y factores de riesgo distintos.
- Tener en cuenta la vacunación contra la gripe, la neumonía y el virus sincicial respiratorio como herramientas disponibles, siempre con indicación profesional.
Por qué el frío facilita las infecciones
Boskis aclaró algo que suele generar confusión: una infección no aparece por el frío en sí mismo, sino que requiere la presencia de un virus o una bacteria. Lo que pasa, según explicó, es que las bajas temperaturas pueden disminuir el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que tapizan las vías respiratorias y ayudan a retirar secreciones, y eso dificulta uno de los mecanismos naturales de defensa del cuerpo. Por eso, aunque el frío no sea la causa directa, termina siendo un factor que favorece los cuadros respiratorios y vuelve todavía más importante sostener los cuidados que mencionó.
La síntesis que dejó el cardiólogo es bastante concreta: a la vejez se llega mejor cuando uno conserva lazos afectivos, sigue haciendo lo que le gusta y, al mismo tiempo, se ocupa de cuidarse y de cuidar a los demás. Para Boskis, el propósito de vida y la prevención no son dos cosas separadas: van de la mano, y las dos hacen que cada salida, cada encuentro y cada actividad valgan un poco más.
