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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Laudelina Peña rompió el silencio en el juicio por Loan y pidió perdón por sus mentiras anteriores: "No fue intención mía, fue del doctor Codazzi"

La tía del chico correntino declaró ante el Tribunal Oral Federal, reconoció que su primer testimonio estuvo guiado por su ex abogado y apuntó contra el comisario Walter Maciel por la forma en que se manejaron las primeras horas de la búsqueda.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 37 d
Laudelina Peña rompió el silencio en el juicio por Loan y pidió perdón por sus mentiras anteriores: "No fue intención mía, fue del doctor Codazzi"

Dicen que en el norte correntino las verdades más profundas recién aparecen cuando ya no queda otra salida, y eso fue precisamente lo que se vivió este martes en la sala del Tribunal Oral Federal de Corrientes, donde Laudelina Peña, tía de Loan Danilo Peña, decidió por fin hablar con la verdad encima de la mesa y pedir disculpas públicas por las mentiras que ella misma reconoció haber dicho en su primera declaración, aquella madrugada caliente en la que estuvo acompañada por quien entonces era su abogado, el doctor Codazzi, a quien señaló como el verdadero autor de las falsedades que quedaron estampadas en el expediente.

Yo estuve siguiendo cada audiencia con la atención de quien sabe que en estos juicios se juegan cosas mucho más grandes que un trámite judicial, y confieso que escuchar a Laudelina tomar la palabra con ese tono de arrepentimiento genuino me generó una sensación extraña, como cuando uno abre una puerta que llevaba años cerrada y del otro lado aparece una habitación que no esperábamos encontrar, porque la mujer no sólo pidió perdón, sino que además fue más allá y aclaró punto por punto que no tuvo nada que ver con el accidente ni con el supuesto botín que la causa menciona como uno de los móviles de la desaparición del niño, y lo dijo con una frase que me quedó rebotando en la cabeza: "Para que esto se aclare".

El recuerdo de las primeras horas y la sombra del comisario Maciel

La parte más densa de la declaración, al menos para mí, fue cuando Laudelina reconstruyó lo que vivió junto a su familia en las primeras horas posteriores a la desaparición de Loan, ese 13 de junio de 2024 que quedó grabado a fuego en el paraje Algarrobal y en el recuerdo de todos los argentinos, porque la mujer no se limitó a contar lo que hizo ella, sino que describió con lujo de detalles cómo se comportó el comisario Walter Maciel, uno de los siete imputados en el tramo principal de la causa, y lo que contó no es menor: según su relato, cuando la familia ya estaba desesperada buscando al niño, Maciel le dijo que no podían radicar la denuncia porque debía transcurrir cierta cantidad de horas, una respuesta que a Laudelina le resultó directamente sospechosa.

“Me pareció rara la actitud del comisario.”Laudelina Peña

Laudelina explicó que, en ese momento, el comisario estaba junto a su cuñada y a Victoria Caillava, otra de las acusadas en la misma causa, y que al llegar a la vivienda Maciel la esperó en la puerta, le preguntó su nombre y le transmitió que la denuncia por la desaparición debía esperar, pero lo más llamativo de todo fue lo que pasó después adentro de la casa, porque en lugar de ponerse a coordinar la búsqueda del chico, el comisario se puso a hablar con la madre de Laudelina sobre fútbol y sobre su fe religiosa, una escena que a la tía de Loan le quedó sonando completamente fuera de lugar y que ella misma resumió con una frase que también me atravesó: "No tenía nada que ver con lo que estábamos buscando".

  • Laudelina Peña pidió declarar por decisión propia ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
  • Reconoció haber mentido en su primer testimonio y atribuyó esas mentiras a su entonces abogado, el doctor Codazzi.
  • Negó cualquier participación en el accidente y en el botín que la causa menciona como uno de los móviles.
  • Relató que el comisario Walter Maciel les dijo que no podían radicar la denuncia porque debían pasar varias horas.
  • Describió que Maciel estaba en la vivienda con su cuñada y con Victoria Caillava, otra de las imputadas.
  • Contó que, dentro de la casa, el comisario preguntó a su madre de qué club era hincha y habló de su devoción religiosa, en lugar de coordinar la búsqueda.
  • El hermano de Laudelina, José, le respondió al comisario que Loan aparecería pronto: "Por ahí nomás está, ya va a aparecer".
  • El tribunal ordenó que el resto de los imputados abandonaran la sala y no accedieran al testimonio por medios virtuales; la fiscalía y otro defensor se opusieron, pero la decisión se mantuvo.
  • Los padres del niño, José Peña y María Noguera, fueron autorizados a quedarse en la sala durante la declaración.

Antes de que Laudelina empezara a hablar, los jueces resolvieron algo que también forma parte del capítulo y que vale la pena contar, porque el tribunal ordenó que todos los demás imputados abandonaran la sala y que tampoco pudieran seguir el testimonio por medios virtuales, una decisión que fue resistida por la fiscalía y por otro defensor pero que finalmente se mantuvo tal como estaba, lo que dejó como únicas caras visibles del otro lado a los padres de Loan, José Peña y María Noguera, que sí quedaron autorizados a quedarse y a escuchar cada palabra de su cuñada en primera fila, una imagen que me imagino cargada de una tensión casi insoportable y que seguramente quedará en la memoria de quienes estuvieron presentes en esa audiencia.

Yo no voy a decir acá si Laudelina miente ahora o mintió antes, porque eso es justamente lo que el tribunal tendrá que dirimir en las próximas audiencias, pero lo que sí puedo decir es que después de escucharla una cosa me queda clara como el agua del Paraná en invierno: en el juicio por Loan ya no hay lugar para los silencios cómodos ni para las declaraciones a medias, y cuando una testigo decide abrir la boca y pedir perdón en voz alta, como hizo ella este martes, lo que está haciendo en realidad es correrle el telón a una historia que todavía tiene muchas páginas por escribirse, y a mí, como cronista y como ciudadana del norte que todavía recuerda aquel 13 de junio con un nudo en la garganta, lo único que me queda es seguir contando lo que pasa en esa sala, una audiencia a la vez, con la misma esperanza que debe tener cualquier abuela correntina cuando enciende la radio a la mañana: que Loan aparezca, que la verdad aparezca, y que de una vez por todas se haga justicia.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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