Lapo le pintó la cara al Culé: Joventut se subió al trono y el Cabezón se comió la cancha
El base argentino volvió a Badalona con todo: 31 puntos, nueve triples de locos y un MVP que le dolió al Barsa como una cachetada de cinco temporadas.
A veces el viento de Badalona sopla a favor de quien conoce el techo de cada cancha. Y esta vez sopló para Nicolás Laprovíttola, que volvió a la que fue su casa durante siete años para dejar al Barcelona con la boca abierta y la Supercopa Endesa en el bolsillo de Joventut. 101-87 y a otra cosa, muchachos.
El Cabezón, desatado
El base argentino cerró la final con 31 puntos, siete - perdón, siete asistencias y nueve triples sobre 13 intentos. Una locura. Un papelón para quien haya intentado defenderlo. Sekulic, el técnico del Barsa, lo resumió sin vueltas: Era misión imposible defenderlo. Y tiene razón: cuando un pibe te tira nueve bombas desde atrás del arco y encima te reparte siete pases gol, lo único que te queda es aplaudir y mirar el marcador.
Lo más loco es que no fue un arrebato: el Cabezón viene de Acháralo, lo mantuvo en la semifinal contra Baskonia con 27 puntos y 10 asistencias. Sumando los dos partidos, dejó 58 tantos y 14 triples, registros jamás vistos en una misma edición del torneo. Y de yapa, sus nueve conversions de tres superaron las seis de Prigioni en 2008. Otro argentino, otra marca. Acá hay una escuela.
El golpe extra: cinco años en el rival
Lo que le dio a esta final un condimento extra fue el condimento clásico: el ex que vuelve y la hace completa. Laprovíttola se fue de Barcelona después de cinco temporadas, con una Copa del Rey y una Liga en el bolsillo, cuando el club decidió no renovarle contrato. Y él lo explicó sin rencor, pero con memoria: Me costó muchísimo asimilarlo este verano, pero son cosas que pasan y uno tiene que seguir. Traducción: duele, pero se sigue.
“Estaba mucho más motivado de lo que Sekulic pensaba.”Nicolás Laprovíttola
El entrenador rival quiso leerlo con elegancia y terminó confirmando la película: el pibe volvió con hambre atrasada. Cinco años en el Blaugrana pesan, y cuando te plantan en frente con la camiseta de enfrente, los dedos se ponen más finos que nunca.
Y ahora qué
Joventut arrancó su segunda etapa con el Cabezón con un título. Para un equipo que no tenía a Laprovíttola desde 2018, esto es un reinicio con turbo. Si mantiene este nivel de tiro y de lectura de juego, el base argentino le puede dar al club de Badalona algo que hace mucho no tenía: un conductor confiable en los momentos calientes y una amenaza permanente desde el perímetro. Y eso, en el básquet europeo actual, vale oro.
- Joventut campeón de la Supercopa Endesa con un 101-87 sobre Barcelona.
- MVP del torneo y récord histórico: 58 puntos y 14 triples en dos partidos.
- Supera la marca individual de triples de Pablo Prigioni (2008).
- Regreso a Badalona tras siete años y consagración inmediata.
- Figura decisiva en las dos presentaciones del equipo.
