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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La Reini, Pettinato y un acosador que llevaba diez años dando señales

Sofía Gonet formalizó la denuncia que venía postergando y la Justicia porteña le dio custodia policial y un botón antipánico. El mismo hombre había sido señalado horas antes por el conductor, que lo vio hacer un gesto sobre su propio cuello frente al lugar donde trabaja.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 21 d
La Reini, Pettinato y un acosador que llevaba diez años dando señales

Como dice el viejo cantar de estas tierras, "no hay mal que por bien no venga": a veces hace falta que algo golpee la puerta para que uno se anime a denunciar lo que venía masticando en silencio. Eso, o algo parecido, es lo que terminó pasándole a Sofía Gonet, la influencer conocida en redes como La Reini, que después de años de soportar un acoso persistente finalmente se presentó en una comisaría y terminó con custodia policial. De acuerdo con la información que trascendió de fuentes de la fuerza, la denuncia quedó radicada en la comisaría 14B y, tras evaluar lo expuesto, la Policía confirmó que se dispuso una consigna de seguridad para protegerla y que se solicitó la entrega de un botón antipánico, una herramienta pensada para que la víctima pueda pedir ayuda con solo apretarla en caso de emergencia.

Lo que llama la atención, y creo que a ustedes también les va a llamar, es que Gonet misma reconoció públicamente que el acoso se extendía desde hace nada menos que diez años, una década entera de mensajes, de publicaciones en sus redes y de hostigamiento que, según explicó, fue lo que la mantuvo callada tanto tiempo: las conductas se daban en el mundo digital y ella sentía que no tenía demasiado recorrido legal para hacerlas frenar. Esa sensación, que es más común de lo que uno quisiera, suele ser la trampa en la que caen muchas víctimas, que creen que un comentario subido de tono en una red social no es una amenaza seria y terminan conviviendo con el problema como si fuera parte del paisaje.

Lo que pasó con Pettinato y por qué terminó de empujarla a denunciar

El empujón final, el que la hizo cruzar el umbral de la comisaría, llegó de la mano de su expareja, el conductor Homero Pettinato, que en las últimas horas denunció públicamente haber sido amenazado por el mismo hombre que acosaba a La Reini. Según el relato que se conoció, el sujeto se presentó en la puerta del lugar donde trabaja Pettinato, se quedó observándolo durante varios minutos y, en un gesto que al conductor le resultó absolutamente elocuente, llevó su mano hacia el cuello en lo que parece una señal inequívoca deconvertida en código callejero. Pettinato no lo pensó dos veces: interpretó esa actitud como una amenaza directa, hizo la denuncia correspondiente y contó además que había pedido un botón antipánico para él y para su entorno más cercano, aunque todavía no lo había retirado cuando habló del tema.

Identificado por la Justicia porteña como Claudio Hernán Di Carlo, aunque en redes sociales se maneja con el alias de Hernán Bloquero, el hombre quedó formalmente imputado por el delito de amenazas simples y fue citado a declaración indagatoria. La causa quedó en manos del fiscal Federico Taramelli, de la Fiscalía N.º 6, que es quien lleva adelante las próximas instancias del expediente. Ahora bien, lo que más me interesa recalcarles en esta nota, y les pido que me sigan hasta el final, es que detrás de las medidas judiciales hay algo que a veces se pierde de vista: estamos hablando de una persona que durante diez años hostigó a una mujer en redes hasta que finalmente dio el salto al mundo real, apareció en la puerta de la casa de la expareja y le hizo un gesto que podría haber terminado en tragedia si el denunciado no hubiera reaccionado a tiempo.

Una pregunta que nos réfléchir

Les quiero dejar una inquietud que me parece central y que, les soy sincero, me sigue dando vueltas en la cabeza cada vez que me toca cubrir un caso como este: ¿cuántas personas están padeciendo hoy un acoso parecido a través de las redes, aguantando insults, publicaciones agresivas y mensajes que les arruinan la rutina, sin animarse a ir a una comisaría porque creen que en el mundo virtual no corresponde denunciar? A mí, como viejo lector de los diarios y como alguien que mira estas cosas con preocupación, me parece que ese es el verdadero nudo del asunto, mucho más profundo que el episodio puntual con el hombre detenido. Y es por eso que la decisión de Gonet, más allá del dolor que trae consigo, me parece un paso valioso: cortar la cadena del silencio, incluso cuando uno arrastra el problema desde hace diez años, sigue siendo la manera más firme de empezar a cuidarse.

“Lo que el conductor describió fue un gesto sobre el cuello que interpretó como una amenaza directa y que lo llevó a hacer la denuncia inmediata.”Fuente policial y judicial consultada sobre el caso
RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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