La fiebre de la inteligencia artificial vacía el mercado global de computadoras y dispara el precio de la memoria
Los envíos mundiales de PC cayeron más del 20% en el tercer trimestre de 2026 por la competencia entre los centros de datos y la industria electrónica por los chips de memoria, un insumo que cuadruplicó su valor en un año y ya representa cerca del 40% del costo de fabricación de una computadora.
En el tercer trimestre de 2026 se despacharon 62,7 millones de computadoras personales en todo el mundo, una cifra que quedó 20,1% por debajo de las 78,5 millones de unidades del mismo período del año anterior y que configuró la contracción interanual más pronunciada desde el primer trimestre de 2023, según los registros de la consultora IDC. La medición de Omdia resultó todavía más dura: una baja del 21,2%, hasta 58,1 millones de equipos, con las computadoras de escritorio retrocediendo 23,5% y las notebooks, 20,6%.
La raíz del fenómeno se encuentra en el mercado de los semiconductores de memoria, donde los centros de datos que entrenan modelos de inteligencia artificial absorben una porción creciente de la producción mundial de DRAM y de memoria flash NAND, lo que redujo la oferta disponible para la industria de consumo y empujó los precios al alza. Ben Yeh, analista de Omdia, precisó que la memoria pasó de representar alrededor del 15% del costo de fabricación de una computadora a casi el 40%, con la DRAM cotizando a 25 dólares en agosto —unas cuatro veces más que doce meses atrás— y la NAND alcanzando los 30,50 dólares, casi nueve veces su valor de un año antes.
Un mercado desigual entre marcas
- Lenovo conservó el primer puesto con 25,7% del mercado, aunque sus envíos cayeron 22,9%, hasta 14,9 millones de unidades.
- HP sufrió la contracción más pronunciada entre los grandes fabricantes, con un retroceso del 31%, a 10,3 millones de equipos.
- Dell retrocedió 25%, a 7,6 millones de computadoras despachadas.
- Apple resistió mejor la tendencia y registró una caída del 11,3%, con 6,8 millones de unidades.
Jitesh Ubrani, director de investigación de IDC, sumó un factor adicional al explicar que a comienzos de año fabricantes y distribuidores adelantaron pedidos para cubrirse de las subas de precio, lo que infló artificialmente los envíos del primer semestre y dejó al tercer trimestre con poca demanda real para sostener, al punto que los canales quedaron preocupados por cargar demasiado inventario en un mercado donde los precios altos ya comenzaban a frenar las compras.
Una presión que se extiende más allá de las PC
El fenómeno trasciende al segmento de computadoras y empieza a sentirse en otros que dependen de los mismos chips, ya que el encarecimiento de la memoria y la priorización de los grandes centros de datos reconfiguran las cadenas de suministro globales y obligan a los fabricantes a recalcular precios, volúmenes y calendarios de lanzamiento en un escenario donde la inteligencia artificial, paradójicamente, se convirtió en el principal obstáculo para el crecimiento de la industria electrónica que la hace posible.
