Jaylen Brown se calzó los guantes en Nigeria antes de mudarse a Filadelfia y empezar de cero
El alero ex Celtics viajó con su fundación, se subió a un ring de exhibición en el reino Yoruba y dejó imágenes que dan vueltas por todo el mundo. Mientras tanto, en la NBA lo esperan los 76ers con Embiid y un LeBron que ya no es de Los Ángeles. La previa, los antecedentes boxísticos y lo que se viene.
Acá me imagino a más de uno preguntándose qué hace un jugador de la NBA metiendo la mano en Nigeria, con cabezal y guantes, en pleno receso de temporada. La respuesta es bastante simple: Jaylen Brown se aburre cuando no tiene una pelota de básquet en la mano, así que aprovecha el tiempo libre como puede. El flamante refuerzo de los Philadelphia 76ers viajó al estado de Osun, se subió a un ring de exhibición y le tiró golpes a quien se le pusiera adelante, todo en el marco de una gira solidaria de su fundación 7uice.
Un viaje con más destinos que un Airbus de Aerolíneas
La gira arrancó en serio y no terminó con el combate. Brown también visitó al monarca tradicional del reino Yoruba en Ile-Ife y se llevó un nombre ceremonial como souvenir, que es el típico regalo diplomático que no entra en la valija pero queda en la biografía. La movida es parte del trabajo que el alero viene haciendo desde hace años con su fundación, con paradas que mezclan deporte, cultura y comunidad.
De la sangre al cuadrilátero, sin escalas
- El padre biológico de Brown, Quenton Marselles Brown, fue boxeador profesional de peso pesado. Lo de los guantes no le llegó por generación espontánea.
- El propio Jaylen confesó en el último Juego de las Estrellas que habló con Dana White, mandamás de la UFC, para tantear una posible incursión en boxeo o artes marciales mixtas cuando cuelgue los botines.
- Hace rato que entrena muay thai y MMA, así que lo de Nigeria no fue un capricho de tour ni una pelea de bar: fue una clase pública de lo que viene haciendo en los ratos libres.
Cuando un tipo te dice en público que ya charló con la UFC, la aparición en un ring africano deja de ser sorpresa y pasa a ser spoiler. Brown avisó que el retiro de la NBA lo imagina con una segunda vida en los deportes de contacto, y lo de Osun fue un adelanto con público.
De Boston a Filadelfia, con escala en Nigeria
El cambio de camiseta fue el verdadero terremoto. Brown dejó a los Celtics después de años como emblema y recaló en los 76ers, donde lo esperan para ser el wing de referencia al lado de un Joel Embiid que necesita aire fresco perimetral. Y la franquicia no se quedó corta: también se anotó a LeBron James, que a esta altura de la película sigue moviéndose como si tuviera 25.
La temporada regular ya asoma y al negrito le toca sincronizar con un plantel nuevo, en una ciudad que lo mira con la exigencia deluxe que se gastan en Pensilvania. La vara está alta: es figura, viene de ganar en Boston y le piden que sea el complemento ideal para un centro dominante. Nada fácil.
“Cuando me subí al ring en Nigeria sentí que era otra forma de competir. El básquet es mi vida, pero los deportes de contacto siempre fueron parte de mi historia familiar.”Jaylen Brown, durante la gira en África
Para ir cerrando, el fixture del finde pone a los 76ers en el Wells Fargo Center, casa nueva de Brown, con la expectativa lógica de un debut que todavía no tiene fecha confirmada pero que ya genera ruido. Philadelphia, entre boxeadores eternos y un alero que se calza los guantes cada vez que puede, espera a su nueva estrella. Y yo, mientras tanto, me sigo preguntando cuántos rounds le aguanta Embiid arriba del ring. Spoiler: ninguno.
