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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Gallardo se calzó el buzo de Ecuador y ya piensa en el Mundial 2030

El Muñeco dejará atrás más de dos años sin dirigir y asumirá el desafío de clasificar a la selección ecuatoriana al primer Mundial con tres países anfitriones. Debutaría en un cuadrangular en octubre frente a Japón, Panamá y Nueva Zelanda.

Por Nicolás ApazaDeportes · · hace 41 d
Gallardo se calzó el buzo de Ecuador y ya piensa en el Mundial 2030

A 2.850 metros de altura, en Quito, se respira aire delgado y se toman decisiones pesadas. Por eso tiene sentido que la Federación Ecuatoriana de Fútbol haya ido a buscar a Marcelo Gallardo a Madrid, no a Buenos Aires: el Muñeco necesitaba que le explicaran bien cómo es el vértigo de jugar con la pelota en la altura, ese viento que te pega en la cara y te deja la cancha chica. Y Gallardo, parece, ya se hizo el promedio.

Después de una semana de idas y vueltas en la capital española, el acuerdo entre el técnico argentino y el presidente Francisco Egas es un hecho. Contrato por cuatro años y un objetivo claro: meter a Ecuador en el Mundial 2030, el primero que se va a jugar en tres países a la vez (España, Portugal y Marruecos) y que, como gesto simbólico para los centenario, tendrá algunos partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay. Para un entrenador que ganó todo con River, el desafío continental le cambia el escenario.

El Muñeco vuelve al banco, pero ya no en un club

Hace más de dos años que Gallardo no se sienta en un banco de manera oficial. Su último partido como DT fue en febrero pasado, cuando cerró su segundo ciclo en el Millonario, después de un paso por Al-Ittihad de Arabia que tampoco terminó como un cuento con final feliz. Antes había laburado una era entera en Núñez: dos Copas Libertadores (2015 y 2018), una Sudamericana (2014), tres Copas Argentina (2016, 2017 y 2019) y un título de casi todo lo que se le puso enfrente. Ahora, por primera vez, le toca agarrar un seleccionado.

Lejos quedó el ciclo de Sebastián Beccacece, el otro argentino que tuvo Ecuador hasta hace poco. El ex Racing e Independiente se mandó un Mundial 2026 correcto: clasificó a Ecuador y lo llevó hasta dieciseisavos, donde quedó afuera contra México. Gallardo hereda ese banco y, sobre todo, la estructura que dejó su compatriota.

Un estreno con pretemporada internacional

  • Ecuador enfrentará un cuadrangular entre el 1 y el 5 de octubre por la próxima fecha FIFA.
  • Los rivales serán Japón, Panamá y Nueva Zelanda, en un mini torneo de cuatro seleccionados.
  • El debut sería, en la práctica, la primera prueba formal del ciclo Gallardo.
  • El horizonte grande, claro, está en 2030, pero estos partidos sirven para ver qué Ecuador arma el Muñeco.

Hay un dato que a los hinchas ecuatorianos les gusta repetírselo al espejo: Ecuador jugó cinco Mundiales. El techo fue en Alemania 2006, cuando Luis Fernando Suárez lo llevó hasta octavos (cayó con Inglaterra). En Qatar 2022, con Gustavo Alfaro, se quedó en la fase de grupos. Este año, con Beccacece como conductor, volvió a sobrevivir la primera rueda y sumó una ronda más antes de chocar con el Tri. La vara quedó alta y Gallardo lo sabe.

¿Qué puede pasar con un entrenador acostumbrado a marcar el ritmo en un vestuario club por club, de pronto frente a una selección que se junta cada tres meses? Esa es la pregunta del millón. Algunos dicen que el Muñeco va a tener que reinventarse, otros que un tipo con su currículum se adapta a cualquier escritorio. Lo cierto es que, si algo sabe este técnico, es que la pelota en Quito no se maneja como la de Núñez: hay un viento que te pega en la cara y te deja la cancha chica. Y a veces, los aparatosos goles del Barsa no existen cuando el arco se te viene encima.

Lo que se viene

Por ahora no hay fecha confirmada para la presentación oficial en Ecuador, aunque todo indica que sería después del cuadrangular de octubre. Gallardo seguirá en Buenos Aires los próximos días para terminar de armar su cuerpo técnico. Mientras tanto, los lectores de este portal se preguntan qué le puede dar un entrenador de clubes a una selección sudamericana que ya sabe lo que es ganar partidos en la altura y cruzarse con monstruos como México o Inglaterra. Los comentarios están abiertos: a la cancha, que se escribe jugando.

NA

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