Entre el canto y la cámara: Valentina Pergolini eligió la ficción y dejó Popstars con la frente alta
La actriz, que había superado una instancia en el certamen conducido por Nicolás Vázquez, se despidió para sumarse a la cuarta temporada de En el Barro. Repasamos su paso por el programa y el contrapunto de dos vocaciones que conviven en una misma artista.
Cría cuervos y te sacarán los ojos, decía mi abuela chaqueña cuando alguien se empecinaba en un solo camino. A veces, la mejor elección es animarse a sumar veredas en lugar de cerrar puertas. Eso fue exactamente lo que hizo Valentina Pergolini al bajarse de Popstars con el corazón partío pero la decisión bien firme: las grabaciones de la cuarta temporada de En el Barro la esperaban, y no hay canto que tape un compromiso actoral ya asumido. Les cuento, querido lector, cómo se fueron dando los hechos y por qué, en mi modesta opinión de cronista curtida, esta chica entendió a la perfección eso de saber soltar lo bueno cuando aparece lo mejor.
Una despedida con la voz entera
Pergolini había llegado a la instancia que dejó al jurado con una sonrisa cómplice. Cantó Desafiando el destino, de María Becerra, delante de un panel integrado por Ángela Torres, Carlos Charlie García y Nicki Nicole, y la performance alcanzó como para sellar el pase. Sin embargo, apenas se confirmaron las fechas de rodaje de la tira, la actriz tomó el teléfono, avisó a la producción y aceptó que las dos cosas no iban a poder convivir. Frente a las cámaras, lo explicó con una mezcla de gratitud y de firmeza que a mí, particularmente, me conmovió: "Soy actriz, cantante y me considero artista. A veces los proyectos llegan en los momentos justos y hoy tengo otro con el que decido avanzar, así que tengo que decirle adiós a Popstars", dijo, y en esa frase quedó condensado todo el aplomo de una veinteañera que conoce el peso de cada palabra.
Quien haya seguido el ciclo sabe que la elección no fue sencilla. En el Estadio Mary Terán de Weiss, Pergolini se había presentado con el número 2274, apenas veinte años recién cumplidos, y se plantó frente al micrófono con una versión a capela de Baby One More Time, de Britney Spears, durante la tradicional prueba inicial de treinta segundos. Ese pasaje, tan corto como decisivo, le abrió la puerta del proceso. Después vinieron las galas, los cruces con el jurado, la adrenalina de saberse observada por tres figuras de la música argentina, y un crecimiento artístico que ella misma reconoció cuando dijo, ya con el pasaje comprado de vuelta a casa, que le daba mucha lástima tener que irse porque fue una rebuena experiencia.
La decisión profesional y la huella del programa
- La instancia superada antes de la renuncia fue cantando Desafiando el destino, de María Becerra.
- La audición inicial se realizó en el Estadio Mary Terán de Weiss, con el número 2274 y Baby One More Time a capela.
- El jurado de Popstars está integrado por Ángela Torres, Carlos Charlie García y Nicki Nicole.
- La conducción del ciclo sigue en manos de Nicolás Vázquez, a quien Pergolini aseguró seguir mirando desde su casa.
- Su próximo compromiso laboral confirmado es la cuarta temporada de En el Barro.
Esa última lista sirve, además, para entender el mapa completo del asunto. Pergolini no se fue enojada ni quemada con el programa, ni siquiera alejada del género que la vio crecer como espectadora. Todo lo contrario: ella misma contó que, aunque ya no forma parte de la selección, sigue las emisiones cada noche y espera, como cualquiera de nosotros, la definición del concurso. Esa continuidad en el consumo, ese seguir prendida a la pantalla, revela algo que muchas veces se pierde cuando se cuentan estas noticias con ribetes de escándalo: la decisión fue estrictamente laboral, no sentimental.
“Me dio mucha lástima tener que irme porque fue una rebuena experiencia.”Valentina Pergolini
Lo que más me quedó dando vueltas, después de masticar la nota varias veces, fue el tono con el que esta chica se despidió. No hubo reproches, no hubo llanto desmedido, no hubo declaraciones explosivas para ganar likes en las redes. Hubo, en cambio, una madurez notable para alguien de apenas veinte años: la capacidad de reconocer que un proyecto la formó, que el equipo la trató bien y que la vida, a veces, te pone a elegir entre dos cosas buenas. Esa templanza, se lo confieso, me reconcilia con un montón de pibes y pibas del mundo del espectáculo que solemos ver envueltos en polémicas banales. Pergolini eligió la ficción, sí, pero también eligió despedirse como corresponde: con respeto, con la frente alta y con la promesa de volver a cantar cuando el calendario se lo permita.
