El pibe Mastantuono se sacó la espina con un hat-trick que le cambia el aire a la Viola
El mediocampista de 19 años convirtió sus primeros goles con la camiseta de Fiorentina y la sacó del fondo de la tabla. Un doblete en dos minutos antes del descanso fue la llave de un 3-1 ante Venezia que devuelve algo de calma al equipo de Vanoli.
Dicen que Florencia es de las ciudades más ventosas de Italia. Lo confirmé ayer, sentado en la tribuna, con la corbata volando como bandera en una derrota anunciada. Pero esta vez el viento cambió para el otro lado: el pibe Mastantuono lo trajo de frente.
Tres fechas, tres caídas, un técnico fuera, otro adentro y un gol a favor que daba pena. Así llegaba Fiorentina a la cuarta jornada de la Serie A, último en la tabla y con un equipo que parecía pedir permiso cada vez que cruzaba la mitad de cancha. El panorama se oscureció rápido: a los 22 minutos, Akor Adams puso el 1-0 para Venezia y la grada local ya empezaba a soñar con el batacazo.
Dos minutos que valieron una temporada
Lo que pasó entre los 38 y los 40 minutos lo cuenta mejor el cronómetro que cualquier relato. El Pibe, que venía pidiendo pista desde el banco de las dudas, agarró una pelota por la derecha, se sacó de encima al marcador y la puso al primer palo. Empate 1-1 y silencio del Estadio Pier Luigi Penzo.
Sin tiempo para festejar ni para que el rival se acomodara, Mastantuono robó otro balón, enganchó hacia su zurda y sacó un remate envenenado que se coló entre las piernas de un defensor, besó el poste y cruzó la línea. 2-1 arriba antes del entretiempo. La cara del banco visitante lo dijo todo: pasó de la preocupación al alivio en ciento veinte segundos.
Para Mastantuono no fue solo una tarde de goles: fue una respuesta. Cedido por Real Madrid hasta junio de 2027, sin opción de compra, el argentino había quedado en el ojo de la tormenta tras la salida del entrenador que lo había sostenido como titular. Los rumores sobre una posible rescisión del préstamo aparecieron rápido en la prensa italiana. Sus números anoche hablan por él: seis remates, el que más del partido, tres gambetas completadas y dos faltas recibidas.
El banco respira y Vanoli festeja
Paolo Vanoli, que se había ido del club en junio y volvió tres meses después para reemplazar a Fabio Grosso, necesitaba un triunfo como el agua. Lo consiguió con una muestra de carácter en el primer tiempo y algo de orden en el segundo, cuando Venezia manejó la pelota pero nunca encontró el hueco.
Fiorentina sale del último puesto de la tabla y arranca a mirar a los de arriba, aunque sea de reojo. Para Mastantuono, la tarde de Venezia queda como un mojón: el debut goleador con la camiseta violeta llegó con un hat-trick, a los 19 años, y le devolvió la sonrisa a una ciudad que ya empezaba a perder la paciencia.
Ahora sí, a lo que vinimos. Este finde la Viola visita a un rival directo por la permanencia, en condición de visitante, en un estadio que suele complicarle a cualquiera. Cancha caliente, hora italiana y el Pibe con la confianza por las nubes. Si el viento en Florencia sigue soplando de frente, cuidado: este pibe puede dar que hablar.
