El este se muda a la Liga: cuatro gigantes con pasaporte europeo y sueño argentino
Boca, Lanús, San Lorenzo e Independiente de Oliva apostaron por jugadores de Europa del Este para reforzar la pintura. Quiénes son, de dónde vienen y qué pueden aportar en una temporada que arrancó con todo.
Dicen que el viento de la costa atlántica juega una mala pasada con los jugadores altos. Imaginate entonces lo que les espera a los cuatro internos europeos que acaban de aterrizar en la Liga Nacional, donde el básquet se cocina a dos metros del piso y las pinturerías son cosa seria. Esta temporada 2026/27 arrancó con un dato de color que hacía décadas no se daba: cuatro refuerzos extranjeros, todos de Europa del Este, dijeron presente en distintos clubes del país. Un fenômeno que, como buen gol de visitante, hay que mirar con cuidado.
El que más ruido hizo fue Kriss Helmanis, el interno que Boca llevó a su plantel tras consagrarse campeón de la BCLA. Aunque nació en la legendaria ciudad de Leverkusen, lleva la nacionalidad letona y mide 2,10 metros: uno de los árboles más altos del campeonato. Helmanis no llega: ya conoce al técnico Nicolás Casalánguida de su paso por los Diablos Rojos de México, un dato que no es menor cuando hay que ensamblar un plantel en tiempo récord.
Los otros tres del lote
- Lanús cerró la incorporación de Lazar Nekic, interno serbio de 27 años formado en los Balcanes, y completó sus fichas con el escolta estadounidense Melvin Johnson, con lo que el Granate llega al inicio con todo el cupo foráneo ocupado.
- San Lorenzo oficializó a Antun Maricevic, ala pivote croata de 29 años, una apuesta por experiencia y porte físico para la pintura. El Ciclón ya tiene antecedente con europeos del este: en la temporada 2015/16 contó con el lituano Tautvydas Lydeka.
- Independiente de Oliva sumó a Andryi Grytsak, interno ucraniano de 26 años y 2,01 metros, que ya sabe lo que es defender la Liga: la temporada pasada jugó en Jujuy Básquet. Es el único de los cuatro con rodaje comprobado en el torneo.
Lo de los europeos del este no es invento nuevo. Por la Liga desfilaron con los años serbios, un estonio, un checo, un ruso y un bosnio, aunque siempre de a uno y casi de incógnitas. La rareza de este mercado es la cantidad: cuatro en una misma ventana de pases, todos apuntados a la zona pintada, todos con la misma orden de rejuvenecer y dar centímetros a equipos que necesitaban exactement eso.
¿Sirven o no sirven? El veredicto lo dará la pelota, como siempre. Pero a primera vista hay algo que me gusta: son tipos con hambre, formados en canteras que no regalan nada, y que eligieron la Liga como trampolín. Si le meten el pecho al torneo como le vienen metiendo al viaje, vamos a pasarla bien. Mientras tanto, anotalos en la libreta: Helmanis, Nekic, Maricevic y Grytsak. Cuatro nombres que prometen dar que hablar.
Para ir cerrando, el ojo práctico de siempre: el finde se viene con acción en la Liga y hay que estar atentos. Los cuatro europeos debutan en distintos escenarios del país entre viernes y domingo, con canchas que van desde La Bombonerita hasta el Microestadio de Obras. Si vas a la popular, llevá bufanda y paciencia: estos internos tardan en entrar en calor, pero cuando lo hacen, tiembla el aro.
