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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El dia que Hugh Grant estuvo a punto de quedarse con la silla que termino siendo de Ashton Kutcher

Chuck Lorre revela en sus memorias que el britanico negocio durante meses para sumarse a "Dos hombres y medio" despues de la salida de Charlie Sheen, pero un inesperado arranque de panico lo hizo desistir en el ultimo instante.

Por Rosario ChauqueCultura y tradiciones · · hace 1 h
El dia que Hugh Grant estuvo a punto de quedarse con la silla que termino siendo de Ashton Kutcher

Dicen que cuando el rio suena, agua lleva, pero tambien dicen que a veces el agua se corta de golpe y deja a todos con el balde a medio llenar. Algo asi fue lo que ocurrio en los pasillos de la Warner Television cuando Charlie Sheen termino de decir basta y se llevo puesto el contrato que lo ataba a "Dos hombres y medio", una de esas comedias que durante años fueron sinonimo de sobremesa familiar en los Estados Unidos y que en la Argentina de principios de los dos mil tambien se instalo en la pantalla de cable como una compania inevitable. La salida del actor en 2011 fue un terremoto para la produccion, y la busqueda del reemplazo se volvio, como suele pasar en estos casos, una novela paralela que recien ahora, mas de una decada despues, el propio Chuck Lorre se animo a contar en detalle en el adelanto de sus memorias tituladas "Sitcom".

Antes que a cualquier otro, los productores pensaron en Hugh Grant. La eleccion no era caprichosa: el britanico llevaba anos instalado en el imaginario del publico como ese antihpertelo seductor y levemente torpe que mejor que nadie habia construido en peliculas como "Notting Hill" o "Cuatro bodas y un funeral". Lorre y su socio creativo de toda la vida, Lee Aronsohn, se sentaron frente a frente con el actor, le mostraron el proyecto, escribieron incluso un par de escenas a medida para que pudiera imaginarse en la piel del personaje. La oferta, ademas, era de esas que cuesta rechazar: 750.000 dolares por episodio y nada mas que cuatro dias de trabajo por semana. Para un actor consolidado, acostumbrado a rodar peliculas con tiempos muertos largos, la propuesta parecia casi un regalo.

Un obstaculo inesperado: el terror al publico en vivo

Lo que parecia encaminado, sin embargo, se encontro con una piedra en el camino que ni Lorre ni Aronsohn habian anticipado. Grant confeso que la idea de actuar frente a una audiencia en vivo le provocaba un miedo genuino, una suerte de panico escenico que no tenia que ver con el escenario en si sino con las risas de cientos de personas devolviendo cada chiste en tiempo real. Las sitcoms norteamericanas, vale la pena explicarlo para quien no este familiarizado con el formato, suelen grabarse delante de un publico que ocupa butacas en el estudio y que, con sus reacciones, marca el ritmo y la energia de cada escena. Es una tradicion que viene desde los anos cincuenta y que diferencia a estas comedias de cualquier produccion europea mas contenida.

Ante la confesion, Lorre le propuso una salida intermedia que parecia razonable: grabar sin publico presente en el plato y agregar las risas despues, en la etapa de posproduccion. La condicion, a primera vista, le abria la puerta al actor sin obligarlo a enfrentar su mayor incomodidad. Con esa promesa sobre la mesa, Grant avanzo en las negociaciones hasta un punto que, segun cuenta el propio Lorre, parecia irreversible: tuvo el contrato en la mano y, por un instante, estuvo a punto de firmarlo.

Pero no lo firmo. Lo que ocurrio despues es de esas cosas que el tiempo suele guardar como pequenos misterios de la industria. Segun el relato del creador de la serie, el actor se levanto de la reunion, se fue y dejo de responder mensajes. Poco despues, su entorno hizo saber a la produccion que habia decidido no sumarse. No hubo conflicto economico, no hubo un desacuerdo creativo que pudiera explicarse con argumentos de guion: hubo, simplemento, un impulso personal que pudo mas que cualquier numero escrito en un papel.

“Le mostramos escenas, le armamos el personaje, llegamos a tener el contrato a punto de firmar. Y se fue, y dejo de responder. Despues nos dijeron que no iba a hacerlo.”Chuck Lorre, creador de "Dos hombres y medio"

Lo que vino despues ya es historia de la television

  • Ashton Kutcher fue elegido como reemplazo y se sumo a partir de la novena temporada, estrenada en septiembre de 2011.
  • Permanecio en el programa durante cuatro temporadas mas, hasta el final definitivo del ciclo en febrero de 2015.
  • La serie mantuvo su formato nocturno y siguio apoyandose en el humor de situacion que la habia convertido en un fenmeno.
  • La salida de Sheen se produjo tras declaraciones publicas del actor contra el creador y una serie de episodios personales que la cadena considero incompatibles con la continuidad del show.

La anecdota que Lorre rescata en "Sitcom" no es menor: es una ventana a ese costado fragil que tienen las grandes decisiones del entretenimiento. Un actor que podia haber cambiado el rumbo de una de las comedias mas taquilleras de su epoca eligio, en el ultimo instante, no dar el salto. Nadie puede asegurar que la serie hubiera sido mejor ni peor con el, y tampoco es justo cargarle a Ashton Kutcher el mote de "el que quedo por descarte": el ciclo tuvo sus anos dorados con el y, como se dice en estas tierras, a veces lo que termina saliendo es justamente lo que tenia que salir.

Me quedo dando vueltas con esta historia porque me parece que dice algo que uno, a los cuarenta y tantos, empieza a entender: que las decisiones mas importantes de la vida profesional muchas veces no se toman por dinero ni por conveniencia, sino por un temblor interno que no siempre se puede explicar. Hugh Grant, un actor que ha hecho carrera justamente gracias a su carisma ante las camaras, decidio dar un paso atras cuando la escena de un estudio con publico se volvio mas grande que sus ganas. Es, en el fondo, una pequena leccion de honestidad con uno mismo: no todo ofrecimiento millonario convierte en un si. Yo, mientras escribo esta nota en una tarde que se va poniendo fresca, no puedo evitar pensar que las mejores decisiones de las peliculas y de las series no siempre fueron las mas rentables, sino las mas justas para quien tuvo que tomarlas.

RC
Rosario ChauqueCultura y tradiciones

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