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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El Cybercab de Tesla queda bajo la lupa: la NHTSA le abre una auditoría y nadie sabe muy bien qué responder

La agencia federal de seguridad vial de Estados Unidos puso el ojo sobre la autocertificación del vehículo sin volante, sin pedales y sin espejos que ya rueda como robotaxi en Austin. Tesla dice que cumple la norma; el regulador quiere ver los papeles.

Por Nicolás ApazaDeportes · · hace 41 d
El Cybercab de Tesla queda bajo la lupa: la NHTSA le abre una auditoría y nadie sabe muy bien qué responder

Acá tenemos un vehículo que no tiene volante, ni pedales, ni espejos laterales, y la pregunta de oro es: ¿cumple las normas de seguridad de Estados Unidos o no? Eso es exactamente lo que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, la famosa NHTSA, pretende dilucidar con la auditoría formal que abrió el 4 de septiembre sobre la certificación del Cybercab de Tesla. Y ojo: todavía no hay juicio sobre si el bicho es seguro o no. La auditoría no obliga a frenar el servicio de robotaxi que funciona de forma limitada en Austin. Lo que hace es meter la lupa sobre los papeles.

El meollo del asunto es sencillo y a la vez picante. Las normas federales vigentes piden volante, pedales y espejos laterales. El Cybercab no tiene ninguno de los tres. Entonces Tesla le dijo al regulador que el vehículo igual encaja dentro del marco normativo, en lugar de pedir una exención como hizo Zoox, la subsidiaria de Amazon, que en julio consiguió un permiso temporal para rodar sin volante. Tesla apostó por otra lectura: sostuvo que su robotaxi ya cumple la ley mientras la NHTSA actualiza los estándares para este tipo de unidades automatizadas.

Qué se investiga y por qué

La auditoría apunta a la autocertificación. En Estados Unidos, los fabricantes suelen declarar por su cuenta que cumplen los estándares federales, sin un visto bueno previo del Estado. La NHTSA quiere revisar los datos técnicos y los procesos internos de Tesla para ver si esa declaración se sostiene o si la empresa estiró la interpretación hasta donde no debía. El administrador del organismo, Jonathan Morrison, salió a bajarle el tono al debate: dijo que la agencia apoya el desarrollo seguro de vehículos automatizados y que debe asegurarse de que se respeten todas las leyes. Traducido: ni bendicen al Cybercab ni lo condenan, pero quieren ver los papeles antes de seguir.

Mientras tanto, el servicio sigue andando. Tesla metió un puñado de Cybercabs en la red de robotaxis de Austin el mismo jueves en que se conoció la apertura de la auditoría. El Departamento de Vehículos Motorizados de Texas tiene registrados 45 unidades a nombre de la empresa, aunque todavía no están a la venta para el público. Los términos y condiciones aclaran lo de siempre: no se sube al vehículo con menores de 13 años y los pibes de entre 13 y 17 van con un adulto. Nada raro en este tipo de servicios, pero queda claro que el despliegue sigue siendo de prueba.

  • La NHTSA abrió el 4 de septiembre una auditoría sobre la autocertificación del Cybercab.
  • El vehículo no tiene volante, pedales ni espejos laterales, tres elementos exigidos por la norma federal.
  • Tesla eligió no pedir una exención como Zoox y sostuvo que el modelo ya encaja en el marco vigente.
  • En Austin circulan 45 Cybercabs registrados a nombre de Tesla, todavía no disponibles para la venta.
  • La auditoría no obliga a suspender el servicio ni implica, por ahora, un juicio sobre la seguridad del vehículo.

La movida deja al desnudo un problema que va mucho más allá de Elon Musk y su tropa. Las normas de tránsito de Estados Unidos se escribieron pensando en un conductor con manos y pies al volante. Cuando un fabricante presenta un vehículo pensado para no tener conductor humano, el encaje con esas reglas se vuelve un terreno pantanoso. La auditoría de la NHTSA no es una condena anticipada, pero sí es la señal de que el regulador quiere entender, antes de que esto se masifique, qué reglas le van a correr a estos aparatitos. Y eso, para Tesla y para todo el negocio de los robotaxis, es la pregunta del millón.

NA

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