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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Dos semanas sin moverse: lo que el cuerpo empieza a perder y cómo volver a entrenar sin exigirse de más

Una pausa breve en la actividad física no borra los meses de entrenamiento previo, pero la capacidad aeróbica se deteriora antes que la fuerza muscular, según especialistas en medicina deportiva de Estados Unidos.

Por Agustina RuedaSalud y sociedad · · hace 28 d
Dos semanas sin moverse: lo que el cuerpo empieza a perder y cómo volver a entrenar sin exigirse de más

Volver a calzarse las zapatillas después de unos días sin entrenar puede provocar la sensación de que el cuerpo rinde menos de lo esperado, una percepción que no necesariamente refleja una pérdida real del progreso acumulado durante meses. Para retomar el ritmo sin exigirse de más, el entrenador personal Andy Stern recomendó dedicar los primeros días a recuperar energía, sostener una hidratación adecuada e incrementar la exigencia de manera progresiva, en lugar de volver de manera inmediata a la carga habitual.

Por qué la resistencia cae antes que la fuerza

La diferencia entre quedarse sin aire más rápido al correr o pedalear y, al mismo tiempo, poder mover pesos similares a los de la rutina previa tiene una explicación fisiológica precisa: las adaptaciones que genera el entrenamiento no se deterioran al mismo ritmo. Según Jesse Shaw, profesor de medicina deportiva en la Universidad de Western States, la capacidad aeróbica (es decir, la eficiencia del sistema cardiovascular y pulmonar para sostener un esfuerzo prolongado) resulta más sensible a una interrupción de la actividad que la fuerza muscular.

En términos concretos, alrededor de las dos semanas de inactividad puede comenzar a descender la función cardiopulmonar. Al correr o andar en bicicleta, ese cambio suele traducirse en una dificultad mayor para sostener el ritmo o en un aumento más rápido de la frecuencia cardíaca (la cantidad de latidos por minuto). La fuerza, en cambio, tiende a mostrar una disminución recién después de tres a cuatro semanas de suspensión completa del ejercicio, tal como explicó Shaw en declaraciones recogidas por el medio especializado.

Qué hacer durante la pausa y cómo volver

Durante el período sin entrenamiento, Shaw destacó la importancia de mantener un consumo adecuado de proteínas para contribuir a conservar la masa muscular (el tejido que genera movimiento y sostiene la postura), mientras que Stern sugirió sumar movimiento suave y reproducir, en la medida de lo posible, los gestos habituales del entrenamiento con una exigencia menor.

  • Reducir la intensidad en las primeras sesiones y recuperar el ritmo de manera gradual.
  • Mantener una hidratación constante y una alimentación con suficiente proteína.
  • Priorizar movimiento suave y reproducir los gestos del entrenamiento con menor carga.
  • Ajustar las expectativas a las primeras sesiones, sin comparar el rendimiento con el del período previo a la pausa.
  • Consultar con un profesional de la salud antes de retomar si la interrupción se debió a una enfermedad o lesión.

Factores individuales y el fenómeno de la supercompensación

Los plazos mencionados no funcionan del mismo modo en todas las personas. El especialista señaló que el entrenamiento acumulado y la edad influyen en la respuesta del organismo: quienes tienen una trayectoria más prolongada de actividad suelen conservar mejor sus adaptaciones, y las tareas cotidianas o el trabajo manual pueden demorar la aparición de pérdidas relevantes de fuerza, a diferencia de lo que ocurre con una inmovilidad prolongada en cama.

El descanso, además, puede integrarse en un ciclo de preparación. Shaw indicó que una interrupción cercana a las dos semanas puede permitir una recuperación suficiente para mejorar el rendimiento posterior, un proceso conocido como supercompensación, por el cual el cuerpo se adapta a una carga previa y queda en condiciones de tolerar un esfuerzo mayor. Esa posibilidad, aclaró el especialista, no implica que toda pausa produzca el mismo efecto ni que sustituya al entrenamiento sostenido.

Dónde atenderse y en qué horario

Para una evaluación previa a la retomada del ejercicio, los lectores pueden concurrir a los consultorios de medicina deportiva de los hospitales públicos porteños, como el Hospital Italiano o el Hospital de Clínicas, que atienden de lunes a viernes de 8 a 14. También pueden consultar a un deportólogo matriculado a través del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, que ofrece un padrón actualizado en su sitio oficial.

AR
Agustina RuedaSalud y sociedad

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