Díaz Acosta madrugó a Tirante y sigue de pie en Almaty
El bonaerense se recuperó tras perder el primer set en el tie-break, lo dio vuelta con un 6-1 y cerró el partido 6-4. Ahora lo espera Basilashvili, con Etcheverry, los Cerúndolo, Navone y Báez también en acción durante la semana.
Acá estamos otra vez, hablando del único deporte que se te puede complicar con un poquito de viento. Y vaya si hubo viento en la pista de Almaty: no en el clima, sino en el primer set, donde Tirante y Díaz Acosta jugaron un tie-break de esos que no le sirven a nadie con la presión arterial alta. Ganó el de Ranchos por 7-3 y parecía que el partido se iba por donde sopla el viento. Pero no.
Porque Díaz Acosta, 71 del mundo, no es de los que se quedan llorando por los pasillos cuando las cosas salen mal. En el segundo set fue pura simpleza: quebró en el segundo game, volvió a quebrar antes del cierre y le metió un 6-1 que dejó a Tirante (50°) mirando hacia otro lado. Cuando el Flaco se pone a correr así, la pelota termina donde quiere él.
Tercer set a pedir del Flaco
El set decisivo arrancó con la misma moneda: quiebre rápido de Díaz Acosta cuando el marcador estaba 1-1 y a partir de ahí, a sostener. Cuestión que sostuvo. Cerró 6-4 y se llevó el pase a octavos, donde lo espera un viejo conocido del circuito: el georgiano Basilashvili (128), que viene de dejar por el camino al croata Cilic con un 6-2 y 7-5. No es un rival cualquiera, ojo.
- Almaty: Tomás Etcheverry (29) debuta contra el italiano Bellucci (68) en la madrugada del miércoles, desde las 3.00 hora argentina.
- Bruselas: duelo bien criollo, Navone (45) frente a Juanma Cerúndolo (53) desde las 6.30 del martes.
- Brusedas: Francisco Cerúndolo (21) abre octavos contra el estadounidense Damm (107), lucky loser que eliminó al alemán Hanfmann.
- Lyon: Sebastián Báez (49) juega el martes a las 7.00 ante el francés Herbert (290), un local que no tiene nada que perder.
Semana con cuatro albicelestes en cancha
Cuatro argentinos, tres torneos distintos y la misma pulseada: pasar de ronda. El miércoles a la madrugada hay que ponerle el despertador a Etcheverry. Y un domingo a la noche, después del asado, tener a mano el fixture: Almaty, Bruselas y Lyon. Todos en horario raro, todos valiendo. Porque de eso se trata esta semana: cuántos de los nuestros siguen vivos el jueves. Yo, mientras tanto, ya tengo la pava lista y el café cargado. Acá no se duerme.
