Devoto se vacía entre vallados y reclamos: el 60% de los presos ya está en Marcos Paz
Trasladaron a 1.050 detenidos en cápsulas custodiadas por el Servicio Penitenciario y fuerzas federales. Los internos y sus abogados acusan que las pertenencias no llegaron y organizan una huelga de hambre en el Complejo VIII.
El barrio de Devoto amaneció vallado desde el viernes de la semana pasada. Para entrar a sus casas, los vecinos tienen que mostrar el documento. Afuera, los cortes de calle se vuelven parte de la rutina mientras el Servicio Penitenciario Federal ejecuta el vaciamiento de la Unidad 1, pabellón por pabellón, con un ritmo que no se detiene.
El lunes se fueron los pabellones externos 50 y 52. El martes salieron nueve cápsulas más con destino al Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. Una cápsula, en la jerga del operativo, es el convoy completo: camionetas y micros rodeados por la Prefectura Naval Argentina, el SPF y la Policía de la Ciudad. Al cierre del martes, la cuenta oficial marca 1.050 internos reubicados, casi el 60% de una población que rondaba los 1.500 detenidos.
La letra chica del operativo
- 3.000 bolsones precintados con efectos personales, según el SPF.
- Monitoreo por GPS en los vehículos durante el trayecto.
- Triaje médico previo al embarque.
- Pulseras con código QR para identificar a cada interno.
- 224 teléfonos públicos instalados en Marcos Paz.
- Un canal de consultas por WhatsApp habilitado por el SPF.
El reparto promete en el papel y se traba en la práctica. Internos y sus defensores coinciden en un punto: los bolsones no aparecen en el destino. Pasadas las 48 horas, muchos presos siguen sin ropa, sin elementos de higiene y sin abrigo. En el sector AC1 del Complejo VIII ya organizan una huelga de hambre para que se entreguen las pertenencias. Los pabellones 50 y 52, que funcionaban con régimen semiabierto, perdieron ese beneficio de manera provisoria, a la espera de una revisión caso por caso.
“Mi cliente no tiene ni una foto ni una frazada. Nos dijeron que compensarán las visitas con más tiempo cuando termine el operativo, pero hoy no tiene nada.”Patricia Croitoru, abogada de Eduardo Vásquez
La mudanza masiva también deja un dato de perfil sobre la población que se mueve. De acuerdo al SNEEP con corte a diciembre de 2024, el 61,5% de los internos de Devoto estaba procesado y el 38,5% condenado, con edades que iban de los 21 a los 70 años y un promedio de 35. Son, en buena parte, personas que todavía no tienen condena firme y que igual viajan en cápsula.
En lo judicial, el juez Santiago Bignone rechazó un habeas corpus que buscaba garantías para los traslados. Mientras tanto, el Servicio Penitenciario Federal no respondió hasta ahora los pedidos de información sobre el estado real de los bolsones y la entrega de efectos personales. La pregunta que queda flotando en el barrio, en los pabellones y en los tribunales es directa: ¿dónde están las pertenencias de los presos que el Estado acaba de mudar?
