Cuando la inteligencia artificial desentraña el lenguaje de los objetos conectados, el control pasa a manos del usuario y también del atacante
Desarrolladores de todo el mundo están utilizando agentes de inteligencia artificial para recuperar dispositivos que los fabricantes dejaron sin soporte, una práctica que extiende la vida útil de los equipos pero que, según especialistas, abre una puerta de riesgo equivalente para ciberdelincuentes que ya causaron pérdidas concretas en cadenas de supermercados europeas.
La irrupción de agentes de inteligencia artificial capaces de analizar el comportamiento interno de dispositivos conectados está modificando de manera estructural la relación entre usuarios y fabricantes de electrónica. En las últimas semanas, al menos tres casos documentados mostraron cómo un equipo de desarrolladores individuales logró, en cuestión de horas, lo que hasta hace poco requería semanas de trabajo de ingeniería inversa o resultaba directamente inviable sin acceso a documentación técnica restringida. La consecuencia inmediata es la recuperación de funciones en aparatos que el fabricante había discontinuado, pero el mismo método que permite esa recuperación plantea, según los propios especialistas consultados, un escenario de riesgo que ya comenzó a materializarse en el continente europeo.
El caso más representativo involucra a un grupo de propietarios de aires acondicionados BGH Smart, equipos que continuaban funcionando con normalidad pero habían perdido la posibilidad de ser operados mediante conexión wifi luego de que la empresa discontinuara el servicio en la nube que sostenía esa funcionalidad. Un desarrollador, utilizando un agente de inteligencia artificial, pudo analizar las comunicaciones internas del equipo, reconstruir el protocolo de comunicación propietario y desarrollar una integración propia compatible con distintos asistentes de voz. El código fue publicado como software libre, lo que permite a otros usuarios replicar la solución sin depender de la compañía fabricante.
Una tendencia que excede a un solo producto
El procedimiento aplicado al aire acondicionado argentino forma parte de una serie de episodios similares que se multiplicaron durante 2025. El programador Wes Bos adquirió un portarretratos digital de cincuenta dólares en un comercio masivo, accedió a su sistema operativo interno con asistencia de un agente de programación, eliminó el software original e instaló en su lugar un panel familiar personalizado con información meteorológica, calendario y recordatorios.
- Aires acondicionados BGH Smart: integración con asistentes de voz recuperada mediante agente de IA y publicada como software libre.
- Portarretratos digital de cincuenta dólares: convertido en panel familiar personalizado tras eliminar el software propietario.
- ArtCraft: conjunto de aplicaciones gratuitas que replican el funcionamiento de herramientas de Adobe y Microsoft mediante ingeniería inversa asistida por IA.
- Android: Google anunció la creación de aplicaciones mediante descripciones en lenguaje natural, sin código.
El reverso de la misma capacidad
La misma metodología que devuelve a los usuarios el control sobre sus dispositivos carece de cualquier mecanismo de restricción. El agente capaz de descifrar el protocolo de comunicación de un aire acondicionado puede aplicar la misma técnica sobre cualquier otro aparato conectado, identificar vulnerabilidades y ensayar formas de explotarlas. Esta semana, en Francia, atacantes manipularon a distancia los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados, provocando ciclos de descongelamiento que obligaron a desechar toneladas de alimentos. El incidente ocurrió el mismo día en que se registró un ataque informático de magnitud contra infraestructura crítica, en un escenario que las firmas especializadas describen como la primera manifestación física de un riesgo que hasta ahora permanecía acotado al terreno digital.
Para los analistas consultados, el denominador común de los episodios recientes es la reducción drástica de los tiempos y los costos asociados a lo que se conoce como ingeniería inversa asistida por inteligencia artificial. Tareas que demandaban semanas de trabajo y conocimientos altamente especializados hoy pueden completarse en horas, y esa democratización técnica alcanza tanto a desarrolladores con fines legítimos como a actores maliciosos. La pregunta que el sector de la seguridad informática comenzó a formularse de manera explícita es si los marcos regulatorios existentes alcanzan para contener una amenaza cuya barrera de entrada se desplomó de manera simultánea a la aparición de estos agentes.
